Derecho al trabajo

La legislación islámica considera el acceso a un trabajo digno como derecho inherente al hombre, y es libre en elegir el trabajo que quiere excepto los trabajos en los campos prohibidos o perjudiciales para la nación.

Por otra parte nadie puede obligar a un hombre a hacer un trabajo que no quiere, ya que la libertad de elección es parte complementaria a la personalidad humana, y cuando el hombre elige su trabajo lo hace con gozo y cuando éste está obligado a ello no lo hace debidamente.  

Bajo la ley islámica, el hombre puede rechazar el trabajo que no quiere, excepto cuando es imprescindible para el sentido común de la nación, entonces no se le permite rechazarlo, porque el sentido común de la nación prevalece al interés personal especialmente crisis o guerra.  

Trabajar es el lema que defiende el Islam en sociedad musulmana, en virtud de la palabra del Altísimo:  

وقل اعملوا فسيرى الله عملكم ورسوله والمؤمنون 

«Di: ¡Obrad! Dios verá vuestra obra, así como Su Enviado y los creyentes.»      (Corán, 9:105).

Como la tendencia a la perfección es el valor del trabajo, dijo el Enviado de Dios:  

«Ciertamente Dios quiere que si uno de vosotros obra, lo haga a la perfección.»  

Sin embargo, hay derechos para el trabajador. Los más importantes son:  

1.- Pagarle su sueldo correspondiente al trabajo realizado por él justamente sin demora ninguna; dijo el Profeta, la paz sea con él:  

«Dad al trabajador su merecido antes de que se le seque el sudor de su frente. »  

2.- Asegurarle vida digna, que corresponda al esfuerzo realizado.  

3.- Otorgarle la categoría merecida en la sociedad.  

4.- Protegerle de cualquier fraude o despotismo. Dice un hadiz qudsí que Dios Altísimo dijo:  

«Tres personas soy su enemigo el día de la resurrección: un hombre dio en Nombre Mío y traiciona; un hombre vendió a un hombre libre y cobró su precio, y el tercer hace trabajar a otro, éste cumple su trabajo y el primero no le paga su merecido.»17


17. Transmitido por Bujari

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