El Corán y La Ciencia Moderna

DE LO QUE TRATA ESTE LIBRO

En este libro, el Dr. Bucaille narra su encuentro con el Corán. "No es una fe en el Islam," dice el Dr. Bucaille, "que guió mis primeros pasos, sino la simple búsqueda de la verdad. Es así como lo veo hoy día. Fue un hecho importante que, por la época que había terminado mis estudios, me había permitido ver en el Corán un texto revelado a un profeta." Lo que le llevó a ésta convicción fue el hecho que sería impensable "para un hombre de los tiempos de Muhammad haber sido el autor de tales declaraciones a causa del estado de conocimiento en sus días."

Para el propósito de su estudio, el Dr. Bucaille agrupó los versos coránicos que contienen datos científicos bajo temas generales como la Creación, la Astronomía, la tierra, etc.

Respecto a la creación, él refuta la antigua noción occidental (deliberadamente o por ignorancia), que Muhammad solamente copió esbozos generales de la Biblia. Él compara la versión de la Biblia y el Corán y concluye que la versión bíblica es inaceptable científicamente, mientras que la versión coránica no solamente está de acuerdo perfectamente con los datos descubiertos por la ciencia moderna, sino también está sorprendentemente libre de nociones erróneas de la época. Entonces, se pregunta, ¿Cómo podemos imaginar que un hombre quien sacó su inspiración de la Biblia pudo haber sido el autor del Corán y, de su lógica, haber corregido el texto bíblico llegar a un concepto general que concierne a la formación del universo, cuando dicho concepto no se formó hasta siglos después de su muerte?

Este libro contiene un mensaje precioso para los científicos actuales, en particular, y el hombre moderno en general. Pero debe recordarse, como el mismo autor advierte, que el Corán no es un libro de interés científico sino que es un libro religioso por excelencia. El propósito del Corán en invitar al hombre a reflexionar sobre los fenómenos naturales y enfatizar la Omnipotencia divina. En éstas reflexiones, podemos hallar alusiones a datos relacionados con el conocimiento científico, que es seguramente otro Don Divino cuyo valor debe resplandecer en este tiempo de ateísmo material.

EL CORÁN Y LA CIENCIA MODERNA

En noviembre 9 de 1976, se dio una extraña lectura en la Academia Francesa de Medicina. Su título era "Datos fisiológicos y embriológicos dentro del Corán". Presenté mi estudio en base que dentro del Corán existen ciertas aseveraciones concernientes a la fisiología y la reproducción. La razón para hacerlo fue que nuestro conocimiento en dichas disciplinas es tal, que es imposible explicar como un texto como el Corán en sus tiempos contenía ideas que solamente se han descubierto en tiempos modernos.

De hecho, no hay trabajo humano previo a los tiempos modernos que contengan declaraciones que fuesen iguales en avance en el estado de conocimiento para el tiempo que aparecieron y los cuales podrían ser comparados al Corán.

Además de esto, un estudio comparativo de datos similares contenidos en la Biblia (viejo y nuevo testamento) parecía deseable. Así es como el proyecto fue formado en una confrontación entre el conocimiento moderno y ciertos pasajes en las sagradas escrituras de cada religión monoteísta. Ello resultó en la publicación de un libro bajo el título La Biblia, el Corán y la Ciencia. La primera edición francesa apareció en mayo de 1976.

No es de sorprenderse que la religión y la ciencia han sido siempre consideradas hermanas gemelas por el Islam y que hoy día, en un tiempo en que la ciencia ha llegado a pasos agigantados, siguen siendo aún asociadas, y más aún, ciertos datos científicos se usan para el mejor entendimiento del texto coránico. Lo que es más, en un siglo donde la verdad científica trata con dureza a la creencia religiosa, son precisamente los descubrimientos de la ciencia, que en un examen objetivo sobre la revelación islámica ha puesto a la luz el carácter supernatural de ciertos aspectos de la revelación.

Cuanto se ha dicho y hecho, hablando en general, el conocimiento científico podría parecer, a pesar de lo que pueda decir la gente, ser altamente conducente a reflexionar sobre la existencia de Dios. Una vez que comenzamos a preguntarnos de modo imparcial y desprejuiciado acerca de las lecciones de metafísica para ser conducidos desde algún conocimiento actual (por ejemplo, nuestro conocimiento acerca de lo infinitamente pequeño o el problema de la vida), en verdad descubrimos muchas razones para pensar en estas líneas. Cuando pensamos sobre la notable organización que preside al nacimiento o el mantenimiento de la vida, seguramente se volverá claro que la probabilidad de ello es el resultado de que la suerte es menos y menos, tanto nuestro conocimiento y progreso en este campo se expande. Ciertos conceptos deben parecer estar incrementándose inaceptablemente; por ejemplo, si uno pone por delante al francés ganador del premio Nóbel de medicina que trató de hacer a la gente admitir que la materia viva fue auto creada como el resultado de circunstancias fortuitas bajo el efecto de ciertas influencias externas utilizando elementos químicos sencillos como base. De esto se ha proclamado que los organismos vivos forman parte de los seres, llevando al destacado complejo llamado hombre. Para mí, parecería que el progreso científico hizo entender la fantástica complejidad que seres superiores proveen fuertes argumentos en favor de la teoría opuesta: en otras palabras, la existencia de una organización extraordinariamente metódica que preside sobre el notable arreglo de los fenómenos de la vida.

En muchas partes del libro, el Corán lleva, en términos simples, a esta clase de reflexión general. Pero también contiene datos infinitamente más precisos que están directamente relacionados a hechos descubiertos por la ciencia moderna; estos son los que ejercen una atracción magnética para los científicos de la actualidad.

EL CONOCIMIENTO ENCICLOPÉDICO ES NECESARIO PARA ENTENDER EL CORÁN

Por muchos siglos, el hombre fue incapaz de estudiar los fenómenos, porque no poseía suficientes medios científicos. Solo actualmente los numerosos versos del Corán tratan los fenómenos naturales que se habían vuelto completamente comprensibles. Aún me atrevería a decir que, en el siglo 20, con su alcance del incesante incremento de conocimiento, no es siempre fácil para el científico promedio entender todo lo que lee en el Corán sobre tales temas, sin tener recursos de investigación especializada. Esto significa que para entender uno de todos los versos del Corán se requiere actualmente un absoluto conocimiento enciclopédico, es decir, alguien que abarque muchas disciplinas. Yo uso la palabra "ciencia" para significar "conocimiento" que ha sido establecido sonadamente. Ello no incluye las teorías que, por un tiempo, ayudan a explicar un fenómeno o una serie de fenómenos, solamente para ser abandonadas posteriormente en favor de explicaciones que se han vuelto más plausibles gracias al progreso científico. Yo básicamente intento comparar entre declaraciones en el Corán y el conocimiento, que no está igualmente sujeto a objeto de discusiones. Donde sea que los hechos científicos entren, que no están establecidos en un 100%, yo dejaré, seguramente esto bastante claro.

Hay también algunos ejemplos muy raros, de afirmaciones en el Corán, que no han sido aún confirmados por la ciencia moderna: referiré a esto al apuntar que todas las evidencias llevan a los científicos a considerarlos como que son bastante probables. Un ejemplo de esto es la afirmación en el Corán de que la vida es de origen acuático; y otra es que en algún lugar en el Universo hay planetas similares al nuestro. Estas consideraciones científicas no deberían, sin embargo, hacernos olvidar que el Corán sigue siendo un libro religioso por excelencia y no puede, por supuesto, esperarse que tenga un propósito "científico" por sí solo. Donde sea que el hombre es invitado a reflexionar sobre los trabajos de la creación y de los numerosos fenómenos naturales que pueden observarse, la obvia intención, en usar tales ejemplos, es presionar la Omnipotencia divina. El hecho que en estas reflexiones encontremos alusiones a datos conectados al conocimiento científico es seguramente otro de los regalos del Dios cuyo valor debe brillar en una Era donde basados científicamente en el ateismo materialista busca ganar el control a costa de la creencia en Dios.

A través de mi investigación he constantemente tratado de permanecer totalmente objetivo. Creo que he tenido éxito en el aproximamiento del estudio del Corán con la misma objetividad que un doctor tiene cuando abre el expediente de un paciente. En otras palabras, al confrontar cuidadosamente todos los síntomas que pueda hallar al llegar en el diagnóstico. Debo admitir que ciertamente no fue una fe en el Islam que primero me guió en mis pasos, sino una simple investigación de la verdad. Esto es como lo veo actualmente. Fue principalmente un hecho que, por el tiempo que acabé mi estudio, me ha llevado a ver en el Corán un texto revelado a un profeta.

Examinaremos afirmaciones en el Corán que parecen hoy solamente registrar la verdad científica, pero que los hombres en tiempos primitivos solamente eran capaces de entender el aparente significado. ¿Cómo es posible imaginar que hubo cualquier alteración subsecuente a los textos, estos oscuros pasajes diseminados, que a través del texto del Corán fueran capaces de escaparse a la manipulación humana? La más ligera alteración al texto habría automáticamente destruido la notable coherencia que es característica de ellos, y prevenirnos de establecer a su conformidad con el conocimiento moderno. La presencia de estas afirmaciones esparcidas a través del Corán parecen a un observador imparcial como un sello de autenticidad.

El Corán es una doctrina que fue hecha de conocimiento al hombre en el transcurso de la revelación que duró difícilmente 20 años. Se dividió en 2 periodos iguales de tiempo también por el lado de la Hégira. En vista de esto, era natural por reflexiones tener un aspecto científico al ser dispersadas a través del Libro. En el caso de un estudio como el que fue hecho, teníamos que reagruparlos de acuerdo al tema, seleccionando Sura por Sura.

¿Cómo deberían ser clasificados? No pude encontrar indicaciones en el Corán que sugirieran cualquier clasificación. Así que decidí presentarlos de acuerdo a mi opinión personal.

Me pareció que el primer tema a ser tratado es el de la Creación. Aquí es posible comparar los versos que se refieren a este tópico con las ideas generales prevalentes hoy en la formación del universo. Luego, he dividido los versos bajo las siguientes ideas generales: Astronomía, la Tierra, los reinos animal y vegetal, el Hombre, y particularmente la Reproducción humana; esto es un tema que, en el Corán, está asignado en un lugar muy importante. A estos títulos generales es posible darle subtítulos.

Más aún, pensé sería útil hacer una comparación entre narración bíblica y coránica desde el punto de vista del conocimiento moderno. Esto ha sido hecho en el caso de temas como la Creación, el Diluvio y el Éxodo.

CREACIÓN DEL UNIVERSO

Primero examinemos la creación como se describe en el Corán.

Una idea general extremadamente importante que aparece es su diferencia con la narración bíblica. Esta idea contradice los paralelos que a menudo son, y equivocadamente comparadas por autores occidentales, para subrayar solamente la semejanza entre los dos textos.

Cuando hablamos de la creación, a partir de otros temas, hay una fuerte tendencia en el Occidente de proclamar que Muhammad solamente copió reseñas de la Biblia. Es en verdad posible comparar los seis días de la creación como se describe en la Biblia, más un día extra de descanso en el sabbath de Dios, conéste verso de sura Al-A*raf (7:54) "Tu Señor es Alá quien creó los cielos y la tierra en seis días" Debemos señalar estrictamente, lejos de lo que los comentadores modernos forzan la interpretación de "Ayyam", una traducción de la cual es "días", significa más bien "largos periodos" o "Eras", en lugar de un tiempo de 24 horas. Lo que a mí me parece ser de fundamental importancia es que, en contraste a la narración contenida en la Biblia, el Corán no descansa en una secuencia de la Creación de la tierra y los cielos. Refiere tanto a los cielos antes de la Tierra y la Tierra antes de los cielos, cuando habla de la Creación en general, como en este verso de la Sura Taha(20:4)

"(Dios) Quien creó la tierra y los altos cielos"

De hecho, la noción a ser derivada del Corán es una de las concomitantes en las evoluciones terrestres y celestiales. Hay también datos absolutamente fundamentales que conciernen a la existencia de una masa gaseosa inicial (dukhan) que es única y cuyos elementos, aunque al principio fusionados en conjunto (ratq), fueron subsecuentemente separándose (fatq). Esta noción se expresa en la Sura Fussilat(41:11).

"Dios tornó al Cielo cuando era humo"

Y lo mismo es expresado en la Sura Al- Anbiya(21:30):

"¿No ven los incrédulos que los cielos y la tierra estuvieron unidas, entonces Nosotros las separamos?"

El proceso de separación resultó en la formación de mundos múltiples, una noción que surge docenas de veces en el Corán, una vez que se dijo el primer verso del Corán de la primera Sura Al fatiha (1:1).

"Alabado sea Dios, el Señor de los Mundos".

Todo esto está en perfecta armonía con las ideas modernas sobre la existencia de la nebula primaria y el proceso secundario de separación de los elementos que habían formado la masa única inicial. Esta separación resultó en la formación de las galaxias y entonces, cuando estas se dividieron, en estrellas de las cuales los planetas fueron surgiendo.

La referencia es también hecha en el Corán a una creación intermedia entre los cielos y la tierra, que viene en Sura Al-Furqan (25:59)

"Dios es uno. Quien creó los cielos, la tierra y lo que hay entre ellos"

Parecería que la creación intermedia corresponde al descubrimiento moderno de puentes de materia que se presentan organizados más allá de los sistemas astronómicos.

Esta fuente ciertamente nos muestra como los datos modernos y afirmaciones en el Corán concuerdan en una variedad de numerosos puntos. Hemos llegado a un largo camino del texto bíblico con sus fases sucesivas que son totalmente inaceptables; especialmente el que coloca la Creación de la tierra (en el 3º día) antes que los cielos (en el 4º día), cuando es un hecho conocido que nuestro planeta viene de su propia estrella, el Sol. En tales circunstancias ¿Cómo podemos imaginar que un hombre se inspiró de la Biblia, haber sido el autor del Corán y, de su propia opinión, haya corregido el texto bíblico para llegar a un concepto general que concierne a la formación del Universo, cuando esta concepción no se había formado sino hasta siglos después de su muerte?

LUZ MOVIMIENTOS ASTRONÓMICOS

Vamos a ver ahora el tema de la astronomía

Cuando sea que describo los detalles que el Corán contiene en ciertos puntos de la astronomía para los occidentales, es raro para algunos no contestar que no es nada especial, en esto, considerando los importantes descubrimientos que hicieron los árabes en este campo mucho antes que los europeos.

Esto es, en hecho, una idea singularmente equivocada que se deriva de la ignorancia de la historia. En primer lugar, la ciencia se desarrolló en los países árabes en un tiempo que fue considerable después de que la Revelación coránica ocurrió; en segundo lugar, el conocimiento prevalente en el punto álgido de la civilización Islámica no hubiera sido posible para un ser humano que haya escrito afirmaciones sobre los cielos para aquellos dentro del Corán.

Aquí de nuevo, el tema es tan amplio que solo puedo proveer una línea de esto.

Mientras que la Biblia habla acerca del Sol y de la Luna como dos luminarias diferentes en tamaño, el Corán las distingue por el uso de diferentes epifetos: Luz (nur) para la Luna, antorcha (siraj) para el Sol. El primero es un cuerpo inerte que refleja la luz, el segundo una formación celestial en estado de permanente combustión, y una fuente de luz y calor.

La palabra "estrella" (najm) esta acompañado por otra que la califica y indica que se quema y consume por sí sola y que perece por las sombras de la noche: es la palabra thakib.

En el Corán, la Kawkab definitivamente parece significar los planetas que son formaciones celestes que reflejan y no producen luz como el Sol.

Hoy día se sabe como la organización celeste está balanceada por la posición de las estrellas en una órbita definida y la interpolación de fuerzas gravitacionales relacionadas a su masa y velocidad de movimiento (traslación), cada uno con su propio movimiento (rotación). Pero esto no es lo que el Corán describe, en términos que se han vuelto comprensibles en nuestros días, cuando menciona la fundación de este balance en la Sura Al Anbiya (21:33)"

(Dios es) El Único quien creó la noche, el día, el Sol y la Luna. Cada uno esta viajando en una órbita con su propio movimiento."

La palabra árabe que expresa este movimiento es un verbo, sabaha (yasbahun en el texto); esto lleva la idea de que un movimiento que viene de cualquier cuerpo moviendose, sea el movimiento de unas piernas que corren sobre el suelo o la acción de nadar en agua. En el caso del cuerpo celestial, uno es forzado a traducirlo en el sentido original, que es "viajar con el movimiento propio de uno."

La descripción de la secuencia del día y la noche sería, en sí misma, bastante común si no fuese por el hecho que, en el Corán está expresado en términos que hoy son altamente significativos. Esto es porque usa el verbo [kawwara] en la Sura Al Zumar (39:5) para describir el uso "vientos" o "espirales" de la noche en sí acerca del día y el día acerca de la noche, justo como, en el significado original del verbo, "un turbante está enrollado alrededor de la cabeza."

Esto es una comparación totalmente válida; aún en el tiempo que el Corán fue revelado, los datos astronómicos necesarios para sacarlos eran desconocidos.

La evolución de los cielos y la noción de un lugar colocado para el sol también están descritas.

Están de acuerdo con muchos detalles de las ideas modernas. El Corán también parece haber aludido a la expansión del universo.

Hay también la conquista del espacio. Esto ha sido implicado gracias al notable progreso tecnológico y ha resultado en el viaje del hombre a la Luna. Pero esto seguramente arroja a la mente cuando leemos Sura Al Rahman (55:33).

" ¡OH asamblea de genios y hombres, si es que podéis penetrad en las regiones de los cielos y la tierra, entonces penetradlos! No los penetrareis salvo por [nuestro]poder."

Este poder viene del Todopoderoso, y el tema de toda la Sura es una invitación a reconocer los beneficios de Dios al hombre.

LA TIERRA : Un vistazo a la tierra

Vamos a examinar, por ejemplo, éste verso en la Sura Al Zumar (39:21)

¿No habéis visto que Dios bajó agua del cielo y la arrastra hacia fuentes dentro de la tierra? Entonces dió lugar a sembradíos de diferentes colores al crecer.

Tales nociones nos parecen bastante comunes hoy día, pero no debemos olvidar que no prevalecieron hace tiempo. No fue sino hasta el siglo 16, con Bernard Palissy, que obtuvimos la primera descripción coherente acerca del ciclo del agua. Antes de esto, las personas hablaban acerca de la teoría donde el agua de los océanos, bajo el efecto de los vientos, fue llevada al interior de los continentes. Entonces volvía a los océanos por medio del gran abismo, que desde tiempos de Platón, había sido llamado Tartarus. En el siglo diecisiete todavía se hablaba de la teoría de Aristóteles, que según esto el agua era condensada en cavernas de montañas frías y formaba lagos subterráneos que alimentaban manantiales. Actualmente sabemos que la infiltración de la lluvia es la responsable. Si uno compara los hechos de la hidrología moderna con los datos obtenidos en numerosos versos del Corán al respecto, no hay falla al notar considerablemente el grado de concordancia entre los dos.

En Geología, un hecho recientemente descubierto es el fenómeno de plegamiento, que es el que forma las cadenas montañosas. Lo mismo es verdad para la corteza terrestre, que es como un sólido escudo sobre el cual podemos vivir, mientras que las capas más profundas son líquidas y ardientes, haciéndolas inhabitables para cualquier forma de vida. También es conocido que la estabilidad de las montañas está vinculada al fenómeno de plegamiento, ya que estos pliegues han proveído cimientos a los relieves que constituyen las montañas.

"¿No hemos hecho de la tierra lecho y de las montañas estacas?"

Las estacas (awtad), están colocadas en el suelo como aquellas que son usadas para fijar una tienda; son los cimientos profundos de los pliegues geológicos.


De aquí, como en los otros tópicos, el observador objetivo no puede dudar al notar la ausencia de contradicciones con el conocimiento moderno.

Pero más que cualquier cosa, me pareció primero recalcar afirmaciones en el Corán que tratan acerca de las cosas vivas, tanto de los reinos vegetal y animal, especialmente en lo que concierne a la reproducción.

Una vez más debo enfatizar que es sólo en tiempos modernos cuando progresó la ciencia ahora podemos tener una comprensión más clara de tales versos. Hay también otros versos que son más fáciles de entender, pero que ocultan un significado biológico más significativo. Este es el caso de la Sura Al Anbiya, una parte de la cual ya ha sido citada:

"¿No ven los incrédulos que los cielos y la tierra fueron unidas, entonces las separamos y sacamos cada cosa viviente del agua? ¿Entonces no creerán?" (21:30)

Esta es una afirmación de una idea moderna que el origen de la vida es acuática.

El progreso de la botánica en tiempos de Muhammad no había avanzado mucho en ningún país; por ello se estableció como una regla que las plantas tienen tanto partes masculinas y femeninas. Sin embargo, podemos leer lo siguiente en Sura Taha (20:53)

"(Dios es el Único que) bajó agua del cielo y con eso produjimos parejas de plantas, cada una separada de la otra"

Hoy sabemos que la fruta proviene de plantas que tienen características sexuales (aún cuando viene de flores no fertilizadas, como las bananas). En la Sura Al Ra*d (13:3) leemos:

"De todas las frutas (Dios) colocó (sobre la Tierra) dos de un par.

" Reflexiones sobre reproducción en el reino animal fueron vinculadas hacia aquellas sobre reproducción humana. Las examinaremos en el presente.

En el campo de la fisiología, hay un verso que, para mí, aparece extremadamente significativo: mil años antes del descubrimiento de la circulación de la sangre, y de un modo general trece siglos antes de que fuera conocido qué sucedía en el intestino para asegurar que los órganos fuesen alimentados por el proceso de absorción digestiva, un verso en el Corán describe la fuente de los constituyentes de la leche, en conformidad con estas nociones.

Para entender este verso, tenemos que conocer las reacciones químicas que suceden en el intestino y, de ahí, qué sustancias extraídas de la comida pasan a los vasos sanguíneos por medio de un sistema complejo, a veces por el hígado, dependiendo de su naturaleza química. La sangre las transporta a todos los órganos del cuerpo, entre los cuales están las glándulas mamarias productoras de leche.

Sin entrar en muchos detalles, sólo vamos a decir que básicamente, llegan ciertas sustancias desde las cavidades de los intestinos hacia los vasos de las paredes intestinales, y el transporte de éstas sustancias por el sistema circulatorio.

Este concepto debe ser totalmente apreciado, si fuésemos a entender este verso en el Corán de Al Nahl (16:66).

"De verdad, en el ganado hay una lección para vosotros. Les damos de beber de lo que hay dentro de sus cuerpos, viniendo de una conjunción entre las cavidades de los intestinos y la sangre, una leche placentera y pura para aquellos que la beben"

LA CREACIÓN DEL HOMBRE

En el Corán, el tema de la reproducción humana lleva a una multitud de afirmaciones que constituyen un reto para los embriólogos que buscan una explicación humana para ellas. Fue solamente después del surgimiento de las ciencias básicas que fue contribuir a nuestro conocimiento biológico, y especialmente después de la invención del microscopio, que el hombre pudo entender tales declaraciones. Era imposible para el hombre de principios del siglo diecisiete expresar tales ideas. No hay nada que indique, en estos tiempos, que los hombres del Medio Oriente y Arabia conocían algo más sobre éste tema que los hombres de Europa o cualquier otro lugar. Actualmente hay muchos musulmanes con un conocimiento claro del Corán y las ciencias naturales que claramente han reconocido las comparaciones hechas entre los versos del Corán acerca de la reproducción y el conocimiento humanos. Siempre recordaré el comentario de un musulmán de 18 años, por cierto en Arabia Saudita, contestando a una pregunta de la reproducción tal como se describe en el Corán. Citando, él dijo " Sin embargo este libro nos provee con todas las informaciones esenciales del tema. Cuando iba a la escuela ellos usaban el Corán para explicarme como nacían los niños;¡Sus libros sobre educación sexual aparecieron en escena tardíamente!"

A este respecto en particular, comparan do entre las creencias circundantes en tiempos del Corán, que estaban llenas de supersticiones y mitos, y los contenidos del Corán y los datos de la ciencia moderna, nos dejó sorprendidos el grado de compatibilidad entre ésta y la ausencia de cualquier referencia en el Corán con las ideas erróneas que prevalecieron en la época.

Vamos a aislar ahora, de todos éstos versos, las ideas precisas que conciernen a la complejidad del líquido fertilizante y el hecho que una cantidad infinitamente pequeña es requerida para llevar a cabo la fertilización, su "quintaesencia" - si es que puede ser traducida la palabra árabe "sulala".

La implantación del óvulo en el órgano genital femenino está perfectamente descrita en muchos versos por la palabra *Alaq, que es título también de la Sura en que aparece:

"Dios formó al hombre de un coágulo"

No creo que haya otra traducción más adecuada para * Alaq que el uso de su sentido original.

La evolución del embrión dentro del útero es brevemente descrita, pero es acertada, porque las palabras simples refieren su exacto estado fundamental del crecimiento. Esto lo que leemos en un verso de la Sura Al Mu*minum (23:14)

"Luego, creamos de la gota un coágulo de sangre, del coágulo un embrión y del embrión huesos, que revestimos de carne. Luego, hicimos de él otra criatura. ¡Bendito sea Alá, el mejor de los creadores!"

El término "embrión"(mudga) corresponde al significado dado en la palabra árabe cuando el coágulo pasa a ésta etapa de desarrollo.

Es sabido que los huesos se desarrollan dentro de ésta masa y que luego son cubiertos de músculos. Este es el significado del término "de carne" (lahm).

El embrión pasa por un estado donde las partes están en proporción y otras sin ella, con lo que después será un individuo. Tal vez este es el significado del verso en la Sura Al Haj (22:5) que se lee a continuación:

"Luego os creamos de un coágulo; Luego en una masa de carne proporcionada y sin medida" Y luego tenemos una referencia a la aparición de los sentidos y vísceras en la Sura Al Sajda (32:9):

"[Dios] asignó para tí los sentidos de la vista, el oído y las vísceras."

Nada aquí contradice los datos modernos y, más aún, ninguna de las ideas incorrectas de la época han sido introducidas al Corán.

CORÁN Y BIBLIA

Hemos llegado al último tema; es la confrontación, con el conocimiento moderno, de pasajes en el Corán que también se atribuyen a la Biblia.

Ya hemos dado un vistazo al problema cuando hablamos de la creación. Antes puse de relieve la perfecta concordancia entre el conocimiento moderno y los versos en el Corán, y resaltaba que la narración bíblica contenía declaraciones que científicamente son inaceptables. Es sorprendentemente difícil cuando sabemos que la narración de la Creación contenida en la Biblia fue el trabajo de clérigos que vivían en el siglo sexto A. C., de aquí el término narración "sacerdotal". Principalmente parece haber sido concebido como el tema de un sermón diseñado para exhortar a la gente a observar el sabbath. La narración fue construida con un fin definido al parecer, como el padre de Vaux (antiguo director de la Escuela Bíblica de Jerusalén) ha notado, éste fin fue esencialmente de carácter legalista.

La Biblia también contiene una narración mucho más corta y más vieja acerca de la Creación, la versión llamada "Yahvísta", que aborda el tema desde un ángulo totalmente diferente.

Ambos son tomados del Génesis, el Primer libro del Pentateuco o Tóra: Moisés se supone es el autor, pero el texto que tenemos ahora, como sabemos, ha sufrido muchos cambios.

La narración sacerdotal del Génesis es famosa por sus genealogías caprichosas, que van hasta Adán, y que nadie toma en serio. Sin embargo, autores del Evangelio tales como Mateo y Lucas las han reproducido, más o menos al pie de la letra, en sus genealogías con Jesús. Mateo retrocede tan solo a Abraham, y Lucas hasta Adán. Todos estos escritos, científicamente son inaceptables, porque colocan al hombre en una época y tiempo del mundo en que apareció imaginariamente sobre la tierra, que definitivamente está muy lejos de lo que hoy con certeza se ha establecido. El Corán, por el otro lado, está exento de datos de este tipo.

Anteriormente, también hicimos notar perfectamente como el Corán esta correcto con las ideas modernas, en general, sobre la formación del universo, considerando que las narraciones bíblicas están en contradicción a ellas; la alegoría de las aguas primordiales es difícilmente sustentable, ni es la creación de la luz en el primer día, antes de la creación de las estrellas que contienen esta luz; ni la existencia de una noche y un día antes de la creación de la tierra; ni la creación de la tierra en el tercer día antes que el sol en el cuarto día; la aparición de bestias en la tierra al sexto día después de la aparición de aves en el cielo en el quinto día, aunque lo anterior vino primero: todas estas declaraciones son el resultado de creencias prevalentes de la época en que fue escrito y no tiene otro significado.

En cuanto a las genealogías halladas en la Biblia, las cuales forman la base del calendario judío y afirman que el mundo tiene 5,738 años, es inadmisible. Nuestro sistema solar puede que tenga 412 billones de años, y la aparición del hombre sobre la tierra, como sabemos actualmente, puede ser estimada en decenas de miles de años, si no es que más.

Es absolutamente esencial, por lo tanto, notar que el Corán no contiene ninguna indicación con respecto a fechas, y que son característicos de la Biblia.

Hay un segundo tema altamente significativo para comparar la Biblia y el Corán: esto es el Diluvio. Es un hecho, la narración bíblica es una fusión de dos descripciones en que los eventos se relatan diferentes. La Biblia habla de un diluvio universal y lo pone con dificultad 300 años antes de Abraham. De acuerdo a lo que conocemos de Abraham, esto implicaría un cataclismo universal alrededor del siglo veintiuno o veintidós A. C. Esto sería impensable, en vista de los datos históricos.

¿Cómo podemos aceptar la idea que, en el siglo veintiuno o veintidós A.C., toda la civilización fue arrasada de la faz de la tierra por un cataclismo universal, cuando sabemos que este periodo corresponde, por ejemplo, al del Antiguo Imperio Egipcio, que probablemente es la fecha del primer periodo intermedio antes de la dinastía decimoprimera?

Ninguna de las declaraciones precedentes es aceptable de acuerdo al conocimiento moderno.

Desde este punto de vista, podemos medir el enorme vacío que separa a la Biblia del Corán.

En contraste con la Biblia, la narración contenida en el Corán trata con un cataclismo que se limita solamente a las gentes de Noé. Ellos fueron castigados por sus pecados, al igual que otras gentes impías. El Corán no localiza el cataclismo en una época específica. No hay absolutamente objeciones históricas o arqueológicas en la narración coránica.

Un tercer punto de comparación, que es extremadamente importante, es la historia de Moisés, y especialmente, el éxodo desde Egipto por los hebreos esclavizados de faraón. Aquí solamente puedo dar un breve resumen del estudio de este tema que aparece en mi libro. He notado los puntos donde las narraciones bíblicas y coránicas concuerdan y desacuerdan, y, para algunos detalles, hallé puntos donde los dos textos se complementan uno al otro de manera útil. Entre muchas de las hipótesis que conciernen a la posición ocupada por el Éxodo en la historia de los faraones, he concluido que muy probablemente es la teoría que lleva a Merneptah, el sucesor de Ramses II, como el faraón del Exodo. La confrontación de los datos contenidos en las escrituras con evidencia arqueológicas hablan fuertemente en favor de ésta hipótesis.

Estoy complacido al poder decir que la narración bíblica contribuye con fuerte evidencia que nos llevan a situar a Moisés en la historia de los faraones: Moisés nació durante el reinado de Ramses II. Los datos de la Biblia son por lo tanto de considerable valor histórico en la historia de Moisés.

Los estudios médicos sobre la momia de Merneptah han rendido frutos por la información útil que nos indican las posibles causas de muerte del faraón.

Los hechos que poseemos acerca de la momia del faraón, para ser exactos, fue descubierta en 1898, siendo un importante punto. La Biblia registra que fue sumergido por el mar, pero no nos da ningún detalle en cuanto a que pasó con el cuerpo. El Corán en la Sura Yunus, anota que el cuerpo del faraón, que podría estar dañado, sería salvado de las aguas.

"Este día os hemos salvado en vuestro cuerpo, así que vos seáis un signo para aquellos quienes os siguen"(10:92).

Un examen médico de esta momia, más aún, ha demostrado que el cuerpo no pudo haber estado en el agua por mucho tiempo, porque no muestra signos de deterioro debido a la prolongada inmersión.

Aquí de nuevo, la confrontación de la narración en el Corán con los datos proveídos por el conocimiento moderno: no cabe la menor objeción desde un punto de vista científico.

El antiguo testamento constituye una colección de trabajos literalmente producidos en el transcurso de los escasos nueve siglos y del cual ha sufrido muchas alteraciones. El papel interpretado por el hombre en la actual composición de los textos bíblicos es muy considerable.

La revelación coránica tiene una historia radicalmente distinta. Desde el primer momento que se le dictó al hombre, fue grabándose en el corazón y escrito durante el periodo que vivió Muhammad. Es gracias a esto que el Corán no posee problemas con su autenticidad.

Una examinación totalmente objetiva de ello, a la luz del conocimiento moderno, nos lleva a reconocer el acuerdo entre las dos, que en ocasiones anteriores fue mencionado repetidamente. Esto nos hace pensar lo bastante increíble para un hombre de los tiempos de Muhammad, para haber sido el autor de tales declaraciones, considerando el cúmulo de conocimientos de aquellos días. Tales consideraciones son parte de lo que pone a la revelación coránica en un lugar exclusivo, y forza al científico imparcial a admitir su incapacidad de proveer una explicación que responde solo a su razonamiento materialista.


LA LUZ DE LA REVELACIÓN

¿QUE ES LA VIDA?

La existencia del hombre en este mundo y la creación de todo el universo no son meros accidentes o productos fortuitos de la naturaleza. Este universo, cada uno de los átomos de él, se manifiesta y nos señala es la realización de un Creador que ama, es misericordioso y todopoderoso. Sin un Creador nada puede existir. Cada una de las almas sabe que existe y que su existencia depende de un Creador - el alma sabe con seguridad que no se crea a sí misma. Por lo tanto es su deber conocer a su amo creador -Dios.

HUMANIDAD

El Hombre es una criatura única. Dios pone al hombre como su representante o delegado para gobernar las criaturas del mundo. El estar capacitado con la facultad de la RAZÓN, es lo que lo diferencia del resto de los animales. El Profeta dice:

"Dios no ha creado algo mejor que la razón o cualquier cosa más perfecta o más hermosa que la razón..."

Junto con ésta facultad para discriminar y discernir, al Hombre se le dió la libertad (libre albedrío) de escoger para él un modo de vida digno a su posición como representante de Dios o caer más bajo que el más bajo de todos los animales de la creación. El Hombre nace puro y sin pecado. Se le ha dado el libre albedrío de cometer actos lícitos o caer en pecado.

GUÍA DIVINA

Dios, más allá de su amor y misericordia para la humanidad no nos ha dejado en la oscuridad para descubrir el camino correcto solo por ensayo y error. Además de nuestra capacidad intelectual de razonar, Dios nos proporcionó GUÍA DIVINA que perfila el criterio para la verdad, conocimiento y realidad de nuestra existencia en esta vida y la otra.

REVELACIONES

Desde el comienzo de la humanidad Dios envió Profetas para llevar sus REVELACIONES e invitar al sendero de la PAZ VERDADERA y OBEDIENCIA al Único Dios verdadero. Esto es el ISLAM. Este mensaje fue entregado a generaciones continuas del hombre a través de diferentes Profetas, invitando a toda la humanidad al mismo camino.

Sin embargo todos los antiguos mensajes o revelaciones anteriores de Dios fueron distorsionados por la gente de generaciones posteriores. Como consecuencia la pureza de la revelación de Dios fue contaminada con mitos, supersticiones, idolatría e ideologías filosóficas irracionales. La religión de Dios se perdió en abundantes y pletóricas religiones.

La historia humana es una crónica del ir y venir del hombre entre la luz y la oscuridad, pero Dios con su abundante amor a la humanidad no nos ha olvidado.

REVELACIONES FINALES

Cuando la humanidad estaba hundida en la oscuridad en el Oscurantismo, Dios envió el mensajero final, el Profeta Muhammad (paz y bendiciones de Alá estén con él) para redimir a la humanidad. La revelación del Profeta Muhammad representa la última y permanente fuente de guía para la humanidad.

CRITERIOS PARA LA VERDAD

¿Cómo sabemos que una revelación como el Corán es obra de Dios? Los criterios para esa verdad es fácil de entender por lo siguiente:

1. ENSEÑANZAS RACIONALES: Ya que Dios dotó al Hombre de razón e intelecto, es nuestro deber usarlas para distinguir la verdad de la falsedad. La revelación entendida de Dios debe ser racional y puede ser razonada hasta por las mentes imparciales.

2. PERFECCIÓN: Ya que Dios es totalmente perfecto, Su revelación debe ser perfecta y exacta, libre de errores, omisiones, nterpolaciones y de múltiples versiones. Debe estar libre de contradicciones en su narración.

3. AUSENCIA DE MITOS Y SUPERSTICIONES: La verdadera revelación de Dios está libre de mitos o supersticiones que degradan la dignidad humana o la de Dios.

4. CIENTÍFICO: Ya que Dios es el creador de todo el conocimiento, la verdadera revelación es científica y puede reforzar el reto de la ciencia en todos los tiempos.

5. PROFECÍA: Dios es el Conocedor del pasado, presente y futuro. Así su Palabra de profecías en su revelación estarán cumplidas como se profetizó.

6. INIMITABLE POR EL HOMBRE: La verdadera revelación de Dios es infalible y no puede imitarse por el hombre. La verdadera revelación de Dios es un milagro vivo, un libro abierto que reta a toda la humanidad a ver y probar por sí misma.


Querido Lector:

No hay imposición para el hombre en aceptar la VERDAD. ¡Pero es ciertamente una vergüenza al intelecto humano cuando el hombre ni siquiera está interesado en buscar a lo que llama VERDAD!

El Islam enseña que Dios ha dado al hombre la facultad de razonar y por lo tanto espera que el hombre razone las cosas objetivamente y sistemáticamente por él mismo. Para reflexionar y preguntar; y posteriormente reflexionar.

Nadie debe presionarte para que hagas una decisión precipitada y aceptes cualquiera de las enseñanzas del Islam, porque el Islam enseña que el hombre debe estar dotado de la libertad de escoger. Aún cuando el hombre tiene la VERDAD enfrente, no se le obliga a aceptarla.

Pero antes de que comiences a formarte una opinión acerca del Islam, pregúntate a tí mismo si tu conocimiento del Islam es bastante meticuloso. Pregúntate si ese conocimiento ha sido obtenido a través de terceras personas no-musulmanes, quienes probablemente han sido expuestos a informaciones casuales de escritos islámicos y aún tienen que razonar sobre el Islam objetiva y sistemáticamente ellos mismos.

¿Es preciso que uno deba formarse una opinión acerca del sabor de un platillo en particular, sólo al expresarlo a otros, sin que ellos tengan la necesidad de probarlo aún? Similarmente deberías buscar por tí mismo acerca del Islam por fuentes confiables y no sólo probarlo, pero digerirlo bien antes de formarte una opinión. Eso sería un intelecto que se acerca al Islam.

Es a tí quien toca hacer la siguiente jugada.

Al hacer tu jugada, el Islam constantemente reafirma tus derechos a la libertad de elección para usar las facultades de pensar y razonar que Dios te dió y que te serán respetadas. Cada individuo tiene esa voluntad personal. Nadie más puede quitarte esa voluntad y forzarte a rendirte a la voluntad divina. Tienes que encontrar y hacer la decisión tú mismo.

Haz que tu viaje intelectual hacia la VERDAD sea placentero.

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