La Fornicación

No es para sorprenderse, pero todas las religiones reveladas han prohibido la fornicación y el adulterio (Zina en árabe) y han combatido estos crímenes contra la sociedad.  El Islam, última religión revelada, es bastante estricto en la prohibición del Zina, pues éste conduce a la confusión del linaje, al abuso infantil, al rompimiento de los lazos familiares, a la amargura y el sufrimiento en las relaciones, la diseminación de enfermedades venéreas y un relajamiento general de la moral; más aún, abre las puertas a una avalancha de lujuria y desenfreno lascivo.

            Con seguridad, es justo y correcto el comando de Allah: 

            “¡Evitad la fornicación: es una deshonestidad! ¡Mal camino...!” (17:32) 

            Como sabemos, cuando el Islam prohibe algo, cierra todas las vías que llevan a lo prohibido.  Esto se logra al prohibir cada paso y cada medio que conduzca a cometer lo vedado.   Por eso, todo lo que excita la pasión, abre las vías para relaciones sexuales ilícitas entre un hombre y una mujer y promueve la indecencia y la obscenidad es haram (vedado). 

Las fornicadoras. 

17.- Por "fornicadora" (Al Zania) nos referimos a las mujeres que ganan dinero prostituyéndose.  Se relata que Marthad Ibn Abu Marthad pidió el permiso del Profeta (B y P) para casarse con una prostituta llamada 'Ana con quien había tenido relaciones durante el periodo preislámico.  El Profeta (B y P) no le respondió hasta que Allah reveló lo siguiente: "El fornicador no podrá casarse más que con una fornicadora o con una asociadora.  La fornicadora no podrá casarse más que con un fornicador o con un asociador.  Eso les está prohibido a los creyentes". (24:3)

            El Profeta (B y P) recitó la aleya a Marthad y le dijo:  "No te cases con ella" [2]

            Allah ha permitido a los musulmanes casarse con mujeres creyentes y castas o mujeres castas de la Gente de la Escritura.  A la vez, ha hecho el matrimonio lícito para los  hombres con la condición de que lo procuren "con intención de casarse, no por fornicar"

            Si alguien no acepta este comando del Libro de Allah, ni lo considera vigente, es un mushrik [3], y nadie querrá casarse con él sino otro mushrik.  Si alguien reconoce la vigencia de este comando, pero a pesar de ello se casa con una fornicadora con la cual tiene prohibido casarse, se convierte él en fornicador.

            La aleya que acabamos de citar viene después de la aleya que prescribe el azote para los fornicadores [4]"Flagelad a la fornicadora y al fornicador con cien azotes cada uno...  "(24:2)

            El azote es un castigo corporal, el castigo mencionado en  24:3 es un castigo civil, porque privando a un fornicador del derecho de casarse con mujeres castas es como privarle a alguien el derecho de nacionalidad, ciudadanía o cualquier otro derecho civil como castigo por un crimen.

            Ibn Al Qaiim, después de explicar el significado de la aleya citada previamente, nos dice:  "Esta orden explícita del Corán es lo que demanda la razón y la naturaleza humana.  Allah prohibe que su siervo (el musulmán) se convierta en un alcahuete por la rebeldía de su esposa,  además que Allah hizo la naturaleza humana con un instintivo rechazo y aborrecimiento a actuar como alcahuete o "cornudo".  Es así que, cuando la gente quiere ofender a alguien de la forma mas dolorosa, le dicen: Cornudo, cabrón; y Allah no permite que eso le suceda a uno de sus siervos".

            "Esta prohibición se aclara más cuando consideramos el crimen de la mujer contra su marido y la sociedad.  Ella denigra el lecho de su esposo y pervierte el linaje que Allah desea preservar por la integridad y fácil funcionamiento de la sociedad, uno de Sus favores sobre la humanidad.  El adulterio provoca la confusión y las sospechas sobre la paternidad.  Esta es, pues, una de las cosas bellas de la Sharía Islámica: que prohibe el matrimonio con una prostituta hasta que se arrepiente y demuestra que no esta embarazada (esperando hasta que tenga una menstruación para confirmar que no esta esperando un bebé)" [5]

            Además, una prostituta es una mujer vil y degradada.  Allah ha decretado que el matrimonio debe ser el origen del afecto y la piedad entre los esposos.  ¿Cómo podría una mujer vil ser el objeto amado de un hombre virtuoso?  Los cónyuges en el matrimonio deben ser afines en sus ideas, actitudes y caracteres para que se desarrolle el verdadero amor y el entendimiento entre ambos.  La vileza y la virtud son antagónicas por naturaleza y por consideraciones morales.  Si no puede haber simpatía entre ambos,  ¿Cómo podría haber amor y afecto?  De hecho, Allah tenía razón cuando dijo: "Las mujeres malas para los hombres malos, los hombres malos para las mujeres malas.  Las mujeres buenas para los hombres buenos, los hombres buenos para las mujeres buenas.  Estos son inocentes de lo que se les acusa.  Obtendrán perdón y generoso sustento". (24:26)


[1] N. del  T.  Esta palabra árabe designa a toda relación extramatrimonial.
[2] Esta historia la cita Abu Daud, Al Nasai y Al Tirmidhi.
[3] Hemos tratado el tema del derecho exclusivo de Allah para legislar lo lícito y lo ilícito para sus siervos, cualquiera que se rebele contra este comando de Allah o lo desdeñe se convierte en un mushrik o asociador politeísta.
[4] Este castigo ha sido prescrito para el fornicador soltero y su pareja.
El castigo de la muerte por apedreamiento, si el crimen es probado por el testimonio de cuatro testigos oculares del acto o la confesión del autor, ha sido prescrito para el adúltero casado y su pareja. (N. del T.).
[5] "ighathat al Lahfán", vol. 1.pp. 66 -67

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