EL PASO HACIA EL PARAÍSO: Acerca De La Vida Y De La Muerte Y Del Anticristo. Anécdotas

EL PASO HACIA EL PARAÍSO
Dichos De Muhammad El Enviado De Dios
El-Imam Al-Nawawi
CAPÍTULO 286
Acerca De La Vida Y De La Muerte Y Del Anticristo. Anécdotas

998. Um Charik (que Dios esté complacido de ella) narró que había oído al Profeta (la paz y las bendi­ciones de Dios sean con él) decir: "La gente huirá, por temor al Anti­cristo, a las montañas".

999. Abu Huraira (que Dios esté complacido de él) narró que el Enviado de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: "¿Queréis que os cuente algo acerca del Anticristo, algo que nunca fue contado por un profeta a su pueblo?. Pues, es tuerto y traerá consigo descripciones del Paraíso y del Infierno, pues la descripción que hará del Paraíso, será la del Infierno".

1000. Abu Huraira (que Dios esté complacido de él) narró que el En­viado de Dios (la paz y las bendi­ciones de Dios sean con él) dijo: "No llegará el Ultimo Día hasta que emerja del Eufrates una montaña de oro. Se luchará por ello y mo­rirán noventa y nueve de cada cien. Todos dirán "¡Ojalá sea yo quien se salve!".

1001. Abdulah Ibn Abu Aufa (que Dios esté complacido de ambos) narró: "He acompañado al Enviad de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) en siete batallas y, hemos comido langostas (algar­robas) durante las mismas".

1002. Abu Huraira (que Dios esté complacido de él) narró que el Pro­feta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: "Habrá cua­renta entre los dos soplos (de la Trompeta). Alguien preguntó: ¡Oh Abu Huraira! ¿Serán cuarenta días?
Respondió: "No puedo asegurarlo"
Se le volvió a preguntar: ¿Serán cuarenta años?
Respondió: "Tampoco puedo asegurarlo".
Y se le insistió: ¿Serán cuarenta meses?
Respondió: "¡No puedo asegurar­lo! Pero, "se descompondrá todo el cuerpo, salvo el coxis. Sobre el coxis, se recompondrá toda criatura, luego, Dios hará descender el agua del cielo y germinarán tal como su­cede con los vegetales".

1003. Abu Huraira (que Dios esté complacido de él) narró que, en cierta ocasión, el Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) se encontraba en una reunión ha­blando a la gente. Mientras tanto, llegó un beduino y le preguntó: ¿Cuándo será la Hora -Día del Juicio Final-?". Pero el Enviado de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) continuó hablando a la gente. Unos dijeron: Ha oído lo que se le preguntó pero lo detestó; otros dijeron: Más bien no lo ha oído.
Cuando terminó de hablar dijo: "¿Dónde está aquel que preguntaba por el Día del Juicio Final?"
Respondió: ¡Oh Enviado de Dios! Aquí estoy.
Dijo: "Cuando se pierde la confi­anza, entonces espera la llegada del Día del Juicio Final".
Aquel hombre preguntó: ¿Y cómo se pierde?.
Respondió: "Cuando se encomien­da la responsabilidad a la gente que no es capaz de llevarla; entonces, espera la llegada del Día del Juicio Final".

1004. Abu Huraira (que Dios esté complacido de él) narró que el En­viado de Dios (la paz y las bendi­ciones de Dios sean con él) dijo: "Los ríos de Jexartes, Oxus, el Eufrates y el Nilo son de entre los ríos del Paraíso".

1005. Abu Huraira (que Dios esté complacido de él) narró: En cierta ocasión, el Enviado de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) me agarró de la mano diciéndome: "Dios creó la tierra un sábado y creó en ella a las montañas el do­mingo; a los árboles el lunes; a lo que es detestable el martes; a la luz el miércoles; a los animales el jueves; y creo a Adán (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) en la tarde del viernes, como la última de sus criaturas y en la última hora del día, entre la tarde y la noche".

1006. Aicha (que Dios esté com­placido de ella) narró que el Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: La fiebre es de las exhalaciones del Infierno, así que, enfriadla con el agua".

1007. Aicha (que Dios esté com­placido de ella) narró que el Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: "Aquel que muere sin haber cumplido con el ayuno en su totalidad; su pariente más próximo podrá ayunar por él los días debidos".

1008. Sa’id Ibn Zaid (que Dios esté complacido de él) narró: He oído al Enviado de Dios la paz y las bendiciones de Dios sean con él) que decía: "La trufa es una especie del maná y, sus aguas son una cura para los ojos".

Selección y Prologo: Prof. Dr. M.M Al-Azami
Traducción de texto: Ahmed M. Safi

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