El Iman: Sexto - Creer en el Destino -

Es lo que Al-lah decretó para todo ser vivo de acuerdo con Su sabiduría divina. Debemos creer que Al-lah sabe absolutamente todo desde el comienzo de la creación, sea este saber relacionado con los actos de Sus siervos o asuntos propios de Al-lah. Y también debemos creer que todo está sujeto a la voluntad de Al-lah.

Creer en el Destino implica cuatro asuntos importantes:

  1. Creer que Al-lah sabe de Todo, en detalles y en general, desde el comienzo de la creación.
  2. Creer que Al-lah tiene Todo registrado en una Tabla Protegida.

Los argumentos que explican estos dos puntos son los siguientes:

El Corán dice:

"Sabe que a Al-Iah pertenece cuanto hay en el cielo y en la Tierra? En verdad, todo está registrado en un libro; [en la Tabla Protegida], ello es fácil para Al-lah". (22:70)

En el Sahih Muslim se menciona que Abdullah Ibn Amru Ibn Al’As relató: Oí al Mensajero de Al-lah decir: "Al-lah escribió el destino de todas Sus criaturas antes de crear los cielos y la tierra por cincuenta mil años".

  1. Creer que todo lo existente no sería tal si no fuera por la voluntad de Al-lah.

Al-lah dice: "Tu Señor es Quien crea y elige [hacer lo que quiere]". (28:68)

y dice:

"Ciertamente Al-lah hace lo que Le place". (14:27)

y dice:

"Él es Quien os da forma en el seno materno como Le place". (3:6)

y en relación con las acciones de Sus siervos dice:

"Pero si tu Señor hubiera querido no lo habrían hecho. Apártate, pues, de ellos y sus mentiras". (6:112)

y dice:

"Si Al-lah hubiera querido les habría dado poder sobre vosotros y os habrían combatido". (4:90)

  1. Creer que toda la creación es obra de Al-Iah. Él dice:

"Al-lah es el Creador de todas las cosas, y Él es su Amparador". (39:62)

También dice:

"Él creó todas las cosas determinando su justa medida". (25:2)

Además menciona en el Corán que el Profeta Abraham (P) le dijo a su pueblo:

"Al-lah es Quien os creó y a lo que vosotros hacéis". (37:96)

Creer en el destino no impide que la persona tenga poder para tomar sus propias decisiones, pues tanto la revelación como la vida misma dan testimonio a ello.

En cuanto a la revelación, Al-lah dice:

"Quien quiera encontrar el refugio de Su Señor [que realice obras piadosas]". (78:39)

"Vuestras mujeres son como un campo de labranza, sembrad, pues vuestro campo [mantened relaciones con ellas] de la manera que queráis". (2:223)

y también dice:

"Al-lah no exige a nadie por encima de sus posibilidades. Según hayan sido sus obras éstas resultarán en su favor o en su contra". (2:286)

En relación con la vida misma, podemos decir que cada cual sabe que tiene una voluntad y poder para hacer o no las cosas. Distingue entre lo que se hace voluntariamente, como caminar por ejemplo, y lo que hace sin querer, como ciertos movimientos corporales involuntarios que son producto de tensiones nerviosas.

Pese a ello, decimos que la decisión de la persona y su poder para realizar cosas están sujetos a la voluntad de Al-lah, el Corán dice: "Para que se encamine quien quiera. Y sabed que sólo se encaminará quien quiera Al-Iah, el Señor del universo". (81:28-29)

En estas aleyas podemos apreciar que la voluntad del siervo no es tal salvo si Al-lah no se lo permite.

Es menester señalar que todo el universo pertenece a Al-lah, por ello, nada puede ocurrir sin que Al-lah lo sepa y lo permita.

Creer en el Destino no exime al siervo de Al-lah de las responsabilidades. Es decir que no puede dejar de cumplir con sus deberes, o cometer faltas, argumentando que todo ya está predestinado por Al­lah. Si él se vale de este argumento, nosotros le decimos que es erróneo desde varios puntos de vista:

  1. Al-lah, enaltecido sea, negó este falso argumento diciendo:

"Quienes le asociaron copartícipes a Al-Iah dirán: Si Al-Iah hubiese querido no le habríamos asociado nada y no habríamos vedado nada, al igual que nuestros padres. Así es como desmintieron a los [Mensajeros] que les precedieron, hasta que sufrieron Nuestro castigo. Pregúntales: ¿Acaso tenéis algún argumento que podáis exponer contra nosotros? Sólo seguís conjeturas, y no hacéis más que suponer". (6:148)

  1. Al-lah envió a Sus Mensajeros como una prueba firme contra quienes no creyesen. Él dice:

"Mensajeros albriciadores y amonestadores, para que los hombres no tuvieran argumento alguno ante Al-lah luego de la llegada de los Mensajeros. Al-lah es Poderoso, Sabio". (4:165)

  1. Según se menciona en Al Bujari y Muslim, Ali Ibn Abi Talib narró que el Mensajero de Al-lah (P y B) dijo:

"No hay nadie que tenga ya escrito su lugar en el Infierno o en el Paraíso". Un hombre dijo: [Mensajero de Al-lah! ¿Entonces confiaremos en lo que ya está escrito y dejaremos de obrar? El Mensajero replicó: ¡Claro que no! Obrad pues (nadie sabe su destino), cada quien ha sido creado para cumplir con una función en la vida, y Al-lah le facilita los medios para hacerlo".

Y a continuación recitó:

"Quien cumpla con lo que Al-lah ha prescripto y se aparte de lo que Él ha vedado. Y crea en lo más sublime [que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Al-lah]. Le allanaremos el camino del bien. Y, a quien sea avaro y crea que puede prescindir [de Al-lah]. Y desmienta lo más sublime. No le impediremos transitar el camino del mal". (92:5-10)

El Mensajero de Al-lah (P y B) prohibió tomar como argumento que todo ya estaba decretado y que no hacía falta obrar.

  1. Al-lah ordena a Su siervo hacer algunas obras y le prohíbe hacer otras, pero no le exigió realizar nada que estuviese fuera de su capacidad. Él dice:

"Temed a Al-Iah cuanto podáis". (64:16)

y dice:

"Al-Iah no exige a nadie por encima de sus posibilidades". (2:286)

  1. El designio divino es un secreto al que no se puede acceder sino luego de que las cosas suceden. La voluntad de realizar una acción precede a la obra en sí, y esta voluntad no está relacionada con tener conocimiento de lo que Al-lah decretó. Por lo tanto, el siervo tenía el poder no llevar a cabo la acción o no, quedando invalidado el argumento de que todo está decretado, ya que se desconoce, y nadie puede basarse algo que ignora.
  2. La gente, en asuntos mundanos, trata al máximo de mejorar su estado y situación económica y nunca dice que lo poco que poseo me es suficiente porque ya está predeterminado por Al-lah. El enfermo toma los remedios aunque no sean de su agrado y deja de comer lo que le apetece para mejorar su salud. Es imposible que hiciese lo contrario diciendo que mi destino es morir. ¿Por qué, entonces, deja de cumplir con lo que Al-lah y Su Mensajero ordenaron y cometen faltas argumentando equivocadamente que todo está ya decretado?
  3. Si alguien asalta a una persona, le roba su dinero y le dice que ya estaba decretado que le robase, su argumento será inaceptable ¿Por qué entonces no reflexiona que tampoco le será aceptada su excusa de no cumplir con los preceptos de su religión porque todo estaba ya decretado?

Creer en el destino trae consigo muchos beneficios, entre ellos:

  1. Confiar plenamente en Al-lah al querer hacer algo y no en la gente porque Él es el que tiene el verdadero poder sobre todas las cosas.
  2. No sentir jactancia por haber logrado algo, pues esto lo hace olvidarse de agradecer a Al-lah que lo agració con dicho logro.
  3. Estar tranquilo y sosegado permanentemente, pues todo lo que le sucede es parte del designio de Al-lah. El Corán dice:

"No os sucede ninguna desgracia en la tierra ni a vosotros mismos sin que esté registrada en un libro [el Libro del Decreto] antes de que la hayamos causado. Ello es fácil para Al-lah. Para que no desesperéis por lo que no habéis conseguido y para que no os regocijéis por lo que se os ha concedido. Al-lah no ama al arrogante, jactancioso". (57:22-23)

El Profeta (P y B) dijo:

"Es sorprendente los asuntos del creyente porque siempre son para bien -sabed que esto es exclusivamente del creyente-o Si algún bien le es otorgado y él agradece a Al-lah, esto es un bien para él. Si le aqueja algún mal y él se aferra a la paciencia, también es un bien para él". (Transmitido por Muslim) 


Por: Shaij Nasser AI-Mogbel 

 

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