El Iman: Primero - Creer en Al-lah -

La base fundamental de la creencia islámica consiste en creer en Al-lah, en Sus Ángeles, en Sus Libros, en Sus Mensajeros, en el Día del Juicio y en el Destino o Decreto Divino, sea éste favorable o adverso. Estas bases se encuentran en el Libro de Al-lah -el Corán- y en la tradición Profética - la Sunnah.

En cuanto al Corán, Al-lah dice:

"La virtud no consiste en volver el rostro hacia Oriente u Occidente; el que tiene virtud es el que cree en Al-lah, en el Ultimo Día, en los ángeles, en los Libros y en los Profetas..." (2: 177)

"Es cierto que todo lo que hemos creado tiene su destino prescrito" (54:49)

Todo cuanto existe en el mundo, incluso las acciones de los hombres, es decidido por Al-lah y siempre está sujeto a Sus leyes.

Cuando el ángel Gabriel preguntó al Profeta Muhammad sobre el IMÁN (la fe), éste le respondió:

"La fe significa creer en Al-lah, en Sus Ángeles, en Sus Libros, en Sus Mensajeros, en el Día del Juicio y en el destino, sea bueno o malo". (Transmitido por Muslim)

Primero: Creer en Al-lah 

- La fe en Al-Iah implica:

  1. Creer en Su existencia.
  2. Creer en Su soberanía.
  3. Creer que en Su divinidad.
  4. Creer en Sus sublimes Nombres y Atributos.

Esto implica creer en la existencia de Dios -Al­lah- ¡enaltecido sea! y que Él es el Creador de los cielos y de la tierra, Conocedor de lo oculto y de lo manifiesto, Dueño absoluto de Todo lo que existe. Creer que no hay más dios que Él y que Al-lah posee todos los atributos de perfección.

1) Creer en Su existencia.

Argumentos racionales que prueban la Existencia de Al-lah ¡enaltecido sea!

• En primer lugar, la existencia de todo cuanto hay en el universo indica que existe Un Creador que es Al-lah. La mente humana no puede entender que algo pueda existir sin su creador y asimismo es imposible que las cosas existan por mera casualidad. Es inconcebible que las cosas se creen solas, pues antes de ser creadas no existían.

• Todo lo que hay en el universo es perfecto y armonioso, coordinado y coherente, íntimamente relacionado con causa y efecto y es imposible que haya existido por mera casualidad. Los planetas en el cosmos reflejan la perfección de Al-lah en la creación. Es sabido que las cosas que existan por casualidad no están sujetas a leyes ¿Cómo entonces pueden mantenerse armoniosamente a lo largo de los siglos?

Al-lah dice en el Corán:

"Es acaso han sido creados espontáneamente o se han creado a sí mismos? ¿O han creado a los cielos y a la tierra?". (52:35-36)

Argumentos mencionados en las revelaciones que acreditan la existencia de Al-lah:

Todos los Libros sagrados acreditan la existencia de Al-lah. Las legislaciones entendidas en estos Libros son un sólido argumento de la existencia de Un Dios, Sabio y Conocedor, lo que beneficia a Sus criaturas. Además, mencionan los fenómenos naturales que son un testimonio vivo de la maravillosa obra de Al-lah, Todopoderoso.

Al respecto, Al-lah dice en el Corán:

“Ciertamente vuestro Señor es Allah, Quien creó los cielos y la Tierra en seis días, luego se estableció sobre el Trono. Hace que la noche y el día se sucedan ininterrumpidamente. Y creó el Sol, la Luna y las estrellas sometiéndolos a Su voluntad. ¿Acaso no Le pertenece la creación y Él es Quien dictamina las órdenes según Le place? ¡Bendito sea Allah, Señor del Universo!” (7:54)

y dice:

"Yo soy Al-Iah, no hay dios excepto Yo; adórame y establece la Oración para recordarme" (20: 14)

Argumentos perceptivos que dan testimonio de la existencia de Al-lah:

Primero:

Se dividen en dos categorías:

A) Los milagros que la gente vio y escuchó constituyen un argumento firme de la existencia de Al-lah, Quien los envió. Porque los milagros son hechos imposibles para la gente y por ello fueron concedidos a los Profetas para que evidenciaran su veracidad.

Al-lah le ordenó a Moisés (La paz sea con él) golpear con su báculo las aguas del mar. Así lo hizo y se abrieron doce vías quedando las aguas como si fueran montañas.

Al-lah dice:

"Inspiramos a Moisés: Golpea con tu vara en el mar. Y se abrió, y cada lado era como una enorme montaña". (26:63)

Al-lah dice respecto a Jesús (La paz sea con él):

"… y cuando a partir de barro, creaste algo con forma de ave con Mi permiso, soplaste en él y se convirtió en una verdadera ave, también, con Mi permiso y sanaste al ciego de nacimiento y al leproso con Mi permiso" (5:110)

Otro ejemplo más, es el milagro que le concedió al Profeta Muhammad (P y B) cuando la gente de Quraish le pidió una prueba de su veracidad. Él les señaló la luna y ésta se partió en dos ante sus ojos.

Dice Al-lah, refiriéndose a este hecho:

"La Hora se acerca y la luna se ha partido en dos. Si ven un signo se desentienden y dicen: Es magia persistente" (54: 1-2)

B) Las respuestas a las súplicas de la gente indican que Al-lah existe.

Al-lah dice en el Corán:

"Noé suplicó y le respondimos salvándolo" (21: 76)

Segundo:

- Creer en Su Soberanía.

Al-lah es el único Dios. No tiene copartícipes, ni necesita del auxilio de nadie. Es el Soberano, el Creador y dispone de Su creación como Le place.

El Altísimo dice en el Corán:

"Es Al-Iah, vuestro Señor, a El Le pertenece la soberanía, mientras que los que invocáis aparte de El no poseen ni la piel de un hueso de dátil" (35:13)

Sólo los tiranos pueden negar esta realidad, como lo hizo el Faraón cuando dijo:

"¡Gente!, Yo no sé de otro dios que Yo" (28:38)

Lo que dijo el Faraón no era por su convicción, sino porque estaba enceguecido por su propia soberbia. Al-lah dice:

"La gente del Faraón negó los milagros de Moisés no por dudar en éstos sino por injusticia injustificada y soberbia desbordante" (27: 14)

Si bien los idólatras creen en la soberanía de Al­lah, niegan Su Unicidad.

La mayoría de la gente comete esta misma equivocación.

Al-lah dice:

"Si les preguntas quién los ha creado, te dirán: Al-lah, ¿Cómo entonces se desvían?" (43:87)

Por eso, concluimos diciendo que Al-lah es Quien tiene el poder absoluto sobre el universo y ordena ser adorado de acuerdo a las reglas y leyes que Él mismo ha dispuesto.

Quien adopte con Al-lah a otro legislador es considerado idólatra.

Tercero:

- Creer en Su divinidad, en que es el Único Dios verdadero y en que no tiene copartícipes.

Al-lah dice:

"Vuestro Dios es Uno solo. No hay más dios que El, Compasivo y Misericordioso" (2:163)

Todos los que atribuyen copartícipes a Al-lah están adorando falsas deidades.

Al-lah dice:

"Al-lah es la Verdad y lo que invocáis aparte de Al-lah es lo falso. Al-lah es el Excelso, el Grande" (22:62)

Todos los Mensajeros de Al-lah enseñaron este principio. Al respecto, Al-lah dice en el Corán:

"Antes de ti no enviamos ningún mensajero al que no le fuera inspirado: No hay dios excepto Yo. ¡Adoradme!" (21:25)

"Al-lah dijo: !Jesús, hijo de María!, ¿Has dicho a la gente: Tomadme a mi y a mi madre como dioses aparte de AI-Iah? Dijo: ¡Gloria a Ti!, No me pertenece decir aquello a lo que no tengo derecho! Si lo hubiera dicho, Tú ya lo sabrías. Tú sabes lo que hay en mí, pero yo no sé lo que hay en Ti. Es cierto que Tú eres el Conocedor de lo más recóndito. Sólo les dije lo que me ordenaste: ¡Adorad a AI-Iah, mi Señor y el vuestro!" (5:116­-117)

Quien esté convencido de que Al-lah es el Creador y que tiene el poder sobre todas las cosas y que es el Protector y no necesita de nadie, debe creer entonces en la divinidad de Al-lah tal como creyó en Su Soberanía.

El Corán dice:

"¡Gente!, Adorad a vuestro Señor que os ha creado a vosotros y a los que os precedieron. Tal vez así os guardéis" (2:21)

Cuarto:

- Creer en los Nombres y Atributos de AI-Iah:

Esto implica creer firmemente en aquellos atributos con los que Al-lah se calificó en Su Libro Sagrado y en todos aquellos que mencionó el profeta, sin alteración alguna y sin adaptación ni comprensión propia.

Al-lah dice:

"Suyos son los más sublimes Nombres, invocadlo a través de ellos" (7: 180)

"No hay nada como El; El es el que oye y el que ve" (42:11)

Al-lah mismo afirma que nada ni nadie se asemeja a Él y se describió a Si mismo con los atributos de la perfección, de acuerdo a Su naturaleza divina.

Los atributos divinos no pueden comparase con los atributos de los hombres. Pues una misma cualidad en dos seres distintos no implica que tengan el mismo grado. Por ejemplo, los hombres ven, oyen y hablan, pero cada uno lo hace de una manera diferente.

En cuanto a Al-lah, Sus atributos son perfectos.

El es Oyente y todo lo oye con nitidez sin confusión alguna entre las voces. Ve todo, también, con claridad única y así sucesivamente en lo relacionado con todos sus atributos.

Entre los frutos de la fe en Al-lah se encuentran:

  1. Quien cree en la Unicidad de Al-lah no teme a nadie, no pide nada de nadie sino a Él y no adora sino a Él.
  2. Ama a Al-lah sobre todas las cosas, valora Su grandeza y lo dignifica.
  3. Adora a Al-lah cumpliendo con Sus órdenes y alejándose de las prohibiciones. 

Por: Shaij Nasser AI-Mogbel 

 

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