El Islam y el Arte

¿Cuál es la Actitud del Islam Ante el Arte?

1- El Islam es la religión de la belleza, y llama a que todo tiene que ser bello. El Profeta B.D.P. dice: "Ciertamente Dios es Bello y le agrada la belleza"(1). Como el arte, en realidad, es una creatividad bella, no se prohibe, pues, en el Islam. Lo que debe tenerse en cuenta es que el Islam da preferencia a la moral sobre la belleza, es decir que ésta se basa en aquélla y está siempre ligada a ella. El criterio islámico con el cual se valoran todas las artes se deriva de una base general que dice que "lo bueno de ellas (para las gentes) es también alabable (en el Islam) y lo repugnante es inaceptable". El Corán, en muchas aleyas, atrae la atención a la simetría, creatividad y perfección que caracterizan a todo el universo, y que son motivo de belleza, placer y alegría (2). De ahí, no se imagina que el Islam rechaza las artes que son bellas, sino rechaza las que son repugnantes y abominables.

2- Debido a lo dicho, puede decirse que si el arte tiene como objetivo satisfacer al espíritu y refinar los sentimientos, sería permitido y aceptable; si al contrario, se dedica a despertar los malos instintos del hombre, no sería entonces sino una distracción negativa y rechazada.

3- Igualmente, si la música y el canto nos traen unos aires finos, unas palabras corteses y unas voces dulces, serían entonces aceptables dentro del marco de la moral, es decir si el fin fuera elevar a los sentimientos humanos. En este sentido, el Profeta alabó la voz de Abú Músa alAsharí, por ser dulce, cuando leía el Corán. Elegía, para llamar a la oración, a los que tenían una voz agradable y fuerte y oyó un día el adufe y la flauta sin demostrar ninguna repugnancia. También se sabe que en un día de fiesta entró el primer califa Abú Bakr en la casa de su hija Aisha, esposa del Profeta, que tenía a dos muchachas cantando y tocando los adufes. Cuando el primer califa mostró su desagrado, el Profeta lo tranquilizó diciendo: "Déjalas a las niñas cantar, que son días de fiesta" (3) . El mismo Profeta ordenó a su esposa Áisha que mandara a alguien para cantar en las bodas de una pariente suya (de ella). Existen varias tradiciones que demuestran que el canto y la música no están prohibidos si no conducen a actos inmorales. (4)

4- Respecto al baile, el Islam distingue entre el baile femenino y el baile masculino. No sabemos que exista ningún inconveniente en los bailes populares de los hombres. Se sabe, en este sentido que el Profeta permitió a su esposa Aisha que observara a los abisinios cuando bailaban en un día de fiesta. Tampoco se prohibe a la mujer que baile ante las mujeres, pero sí se prohíbe que baile ante los hombres por que en ello hay muchos inconvenientes.

5- Respecto a la interpretación o la representación (de cine y de teatro), no están prohibidas si están dentro del marco moral porque su papel en resolver los problemas y tratar los defectos de la sociedad es innegable; tampoco hay ningún inconveniente en que la representación esté acompañada de la distracción inocente y la diversión aceptable. Lo mismo se dice de la fotografia que en algunos casos es necesaria e imprescindible.

6- En cuanto a las esculturas, existen textos claros de prohibirlas, porque puede ocurrir que acaben por ser adoradas como pasaba en los tiempos pasados. Aunque en la actualidad este supuesto es casi imposible por el elevado nivel cultural de la mayoría, el Islam no quiere dejar pendiente esta cuestión, ya que es posible que lo que puede ocurrir en la actualidad puede ocurrir en el futuro y lo que no se admite en un ambiente, puede ser admitido en otro. Ésta es una de las características de la universalidad del Islam.


(1)Transmitida por Muslim en el Libro de la Fe.
(2) Véase, por ejemplo, el Corán: 15, 16; 16, 6;41, 12.
(3) Una tradición unánimemente aceptada.
(4) Véase al respecto: Yúsuf al-Qaradáwi, lo lícito y Lo ilícito en el Islam, Duha, Qatar, 1978, pp. 1978 y ss. Muhammad al Gazál, Cien preguntas, op. cit. T. 1, pp. 174 y ss.

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