La Agonía de La Muerte

2 – La agonía[1] de la muerte

En los últimos momentos de vida, quien está por morir experimenta un tipo de estupor. Allâh dice:

{Y os llegará la agonía de la muerte con la verdad ¡De ella era que huíais!} (50:19)

Este estupor es debido al dolor y a la pena por la muerte. Ar Râgib dijo en su libro Al Mufradât: "Este estupor (Sukr) es un estado en el cual la persona pierde la razón; este término se usa comúnmente para referirse a la embriaguez producida por las bebidas alcohólicas. También se usa para describir el enojo, el amor, el dolor, el letargo, y el delirio causado por el intenso dolor. Este último es el significado de la palabra en el versículo."[2] El Mensajero  también padeció este estupor. Durante la enfermedad de su muerte tenía cerca de él un recipiente o jarro con agua, del cual mojaba su mano y la pasaba por su rostro diciendo: "No hay más divinidad que Allâh. Ciertamente la muerte tiene sus estupores"[3]. ‘Â'ishah  dijo, describiendo la enfermedad de la muerte del Mensajero de Allâh : "Nunca vi dolor tan severo como el que sufrió el Mensajero de Allâh "[4]. ‘Â'ishah  también relató que durante la enfermedad de la muerte de su padre Abû Bakr , y cuando la muerte estaba acercándose, ella le recitó las palabras del poeta: "Ciertamente la riqueza no puede ayudar al hombre cuando el cascabel de la muerte empieza a sonar en su garganta". Entonces él dijo: "No digas eso, mejor di: {Y os llegará la agonía de la muerte con la verdad ¡De ella era que huíais!}" (50:19)[5]

Sin duda que el incrédulo y el malhechor sufren más durante su agonía que el creyente. Ya hemos citado parte del Hadîz de Al Barâ' Ibn ‘Âzib en el que dice que el alma del malhechor y del incrédulos se encoge dentro de su cuerpo (resistiéndose a salir) cuando el Ángel dela Muerte le dice: "¡Oh, alma maligna! Sal hacia el encuentro del enojo de Allâh y Su ira", y luego la arranca. El Corán describe la agonía que los incrédulos sufren:

{No hay nadie más inicuo que quien inventa mentiras acerca de Allâh o dice: He recibido una revelación, cuando en realidad no se le ha revelado nada, o dice: Revelaré algo similar a lo que Allâh ha revelado. Si pudieras ver [¡Oh, Muhammad!, lo terrible que será] cuando los inicuos estén en la agonía de su muerte y los Ángeles extiendan las manos [para atormentarles, y les digan]: Dejad vuestras almas. Hoy se os retribuirá con un castigo denigrante por haber inventado mentiras acerca de Allâh y haberos ensoberbecido desmintiendo Sus signos.} (6:93)

Lo que se describe en este versículo ocurre -como dice Ibn Kazîr- cuando los Ángeles, enviados para castigar al incrédulo, le anuncian la ira del Misericordioso y el castigo, las cadenas, las trabas, el Infierno y el fuego que le aguarda. Así que su alma se encoge en su cuerpo y no quiere salir, entonces los Ángeles lo golpean hasta que su alma sale, y le dicen: {Dejad vuestras almas. Hoy se os retribuirá con un castigo denigrante por haber inventado mentiras acerca de Allâh...} (6:93)

Ibn Kazîr interpretó el significado de {Y los Ángeles extiendan las manos...} como golpeándoles[6]. Este sentido puede ser percibido en otros versículos coránicos como:

{Aunque extiendas tu mano para matarme yo no extenderé la mía para hacerlo, yo temo a Allâh Señor del universo.} (5:28)

y

{Si pudieran venceros mostrarían su enemistad golpeándoos e insultándoos, pues pretenden que no creáis igual que ellos.} (60:2)

Es posible que algunas personas de sabiduría describan la pena y el estupor que ellos sufran en el momento de la muerte. Un ejemplo de esta situación es el de ‘Amr Ibn Al ‘Âs  a quien estando en su lecho de muerte, su hijo le dijo: "¡Oh, padre mío! Solías decirme: Ojalá encuentre una persona sabia e inteligente que cuando se esté muriendo me pueda describir lo que ve. ¡Oh, Padre! Tú eres esa persona, descríbeme pues lo que ves. Él dijo: ¡Oh, hijo mío! Juro por Allâh que es como si estuviera dentro de una caja, respirando a través de una ranura del tamaño del ojo de una aguja, y como si una rama llena de espinas me atravesara de los pies a la cabeza."[7]

Aquellos a los que se les ha disminuido la severidad de la agonía

El Mensajero  nos ha informado que el Shahîd (el mártir) que cae en el combate por la causa de Allâh tendrá reducida su agonía. Abû Huraîrah  narró que el Mensajero de Allâh  dijo: "El Shahîd no siente el dolor de la muerte, sino que siente un tenue dolor parecido al que vosotros experimentáis cuando os pincháis o sois pellizcados". Esto fue narrado por At Tirmidhi, An Nasâ'i y Ad Dârimî. At Tirmidhi dijo: "Éste es un Hadîz Garîb Hasan"[8].


[1] Lit. “la embriaguez”. Referencia al delirio producido por el dolor o la proximidad de la muerte.
[2] Fath Al Bâri' de Ibn Hayar, 11/362
[3] Este Hadîz fue transmitido por el Al Bujâri de ‘Â'ishah en el capítulo del Riqâq bajo el título Bâb Sakarât Al Maut. Tomado de Fath Al Bâri', 11/361
[4] Narrado por Al Bujâri, Muslim y At Tirmidhi. Ver Yâmi‘ Al Usûl, 11/69
[5] Narrado por Ibn Abi Ad Dunia. Ibn Kazîr dijo en su Tafsîr (6/401) que este Hadîz tiene varios Isnâd
[6] N.d.T.: El verbo árabe traducido en el versículo como “extiendan las manos” es Basata, que también significa extender, abrir, golpear, etc. Es este último significado que el sabio Ibn Kazîr demuestra basándose en los dos versículos coránicos (5:28) y (60:2) en los que Basata es utilizado como sinónimo de Daraba (golpear).
[7] At Tadhkirah de Al Qurtubi, Pág. 19
[8] Ver Mishkât Al Masâbîh, 2/358, Hadîz núm. 3836. El editor de Mishkât dijo: “Su Isnâd es Hasan

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