Tormentos y Bendiciones de la Tumba (Primera Parte)

4 - Los tormentos y bendiciones de la Tumba (Primera Parte)

(1) Los Ahâdîz acerca del tormento y las bendiciones de la tumba son Mutauâtir [1]

El comentarista del At Tahauiah dijo: "Los Ahâdîz del Mensajero de Allâh  que confirman el tormento y las bendiciones de la tumba, según se merezca la persona, y el interrogatorio por los dos Ángeles, alcanzan la categoría de Mutauâtir. Así que es obligatorio aceptarlos y creer en ellos, sin discutir acerca de cómo esto ocurre, pues la mente humana no es capaz de comprender el como, ya que se trata de algo que no ocurre en este mundo. El Islam no enseña nada que contradiga el sentido común, aunque nos puede informar acerca de cosas que están más allá de nuestra imaginación. Cuando el alma retorna al cuerpo (en la tumba), esto no ocurre de la misma manera que ocurre en este mundo, sino de una manera diferente... "[2]

En otra parte él dijo: "Sabe que el tormento de la tumba es el tormento de Al Barzaj. Todo aquel que muere y merece el castigo recibirá su parte de él, sin importar si está enterrado en una tumba o no, si ha sido devorado por las bestias salvajes o si ha sido quemado y sus cenizas son llevadas por el viento, si ha sido crucificado o ha muerto ahogado en el mar. Su alma y cuerpo experimentarán el mismo tormento que aquellos que se encuentran enterrados en las tumbas, y será sentado (para ser interrogado) y sus costillas se entrelazarán unas con otras (cuando sea apretado por la tumba), y pasará por todas las otras situaciones que han sido narradas. Es esencial entender lo que el Mensajero (B y P) quiso decir, sin agregarle o restarle nada."[3]

Los heréticos y aquellos estudiosos musulmanes que adoptaron (y adoptan) la lógica de los filósofos negaron el tormento de la tumba y dijeron que no es real. Ellos citaron como evidencia el hecho de que las tumbas han sido abiertas y nada de lo descrito en los Ahâdîz ha sido visto.[4]

También fue negado por algunos de los Jauâriy y de los Mu‘tazilah, tales como Dirâr Ibn ‘Amr y Bishr Al Marîsi. Éstos fueron refutados por todo Ahl As Sunnah, y por la mayoría de los Mu‘tazilah.[5]

Ellos desmintieron algo sin siquiera examinarlo completamente. Ellos pensaron que sus ojos podían verlo todo y sus oídos oírlo todo. Hoy en día entendemos misterios del universo que nuestros ojos y oídos son incapaces de percibir. Quien cree en Allâh cree en lo que Él nos informa.

Hay varios versículos coránicos que indican el tormento de la tumba. Al Bujâri habló acerca de éste en Kitâb Al Yanâ'iz, en el cual incluyó un capítulo titulado: Bâb mâ yâ'a fî 'adhâb al qabr en el que cita los siguientes versículos:

{Cuando los inicuos estén en la agonía de su muerte y los Ángeles extiendan las manos [para atormentarles, y les digan]: Dejad vuestras almas. Hoy se os retribuirá con un castigo denigrante...} (6:93)

{Les castigaremos dos veces [una en esta vida con adversidades, y la otra en la tumba], luego [el Día del Juicio] sufrirán un terrible castigo.} (9:101)

{Y la familia del Faraón fue azotada por un terrible castigo [y perecieron ahogados]. [Y en la tumba] El fuego les alcanzará a ellos por la mañana y la tarde, y el día que llegue la Hora [del Juicio, se le ordenará a los Ángeles:] Arread a la familia del Faraón al más severo castigo.} (40:45-46)

El primer versículo que Al Bujâri citó habla acerca de cómo los Ángeles castigan a los incrédulos en el momento de la muerte, como hemos visto anteriormente. El segundo versículo indica que hay dos tormentos que sobrevendrán a los Munâfiqîn (los hipócritas) antes del tormento del Día de Resurrección: el primero es aquel que Allâh desciende sobre ellos en este mundo, ya sea a manera de un castigo que proviene de Él o a manos de los creyentes, y el segundo tormento es el de la tumba. Al Hasan Al Basri dijo: "(El versículo significa que) Allâh habrá de castigarlos dos veces: el castigo en este mundo y el tormento de la tumba"[6]. At Tabari dijo: "Lo más seguro es que una de las dos veces es el tormento de la tumba, y la otra puede ser cualquiera de las cosas que hemos mencionado previamente, como el hambre, ser tomados prisioneros, ser muertos, ser humillados, o cualquier otra adversidad."[7]

El tercer versículo ofrece clara evidencia en favor de Ahl As Sunnah, pues Allâh claramente afirma que la gente del Faraón se ven expuestos al fuego mañana y noche, y esto ocurre antes del Día de la Resurrección, porque Allâh dice inmediatamente después (de la mención del castigo de mañana y noche): {Y el día que llegue la Hora [del Juicio, se le ordenará a los Ángeles:] Arread a la familia del Faraón al más severo castigo.} (40:46)

Al Qurtubi dijo: "La mayoría (de los ‘Ulamâ') sostienen que esta exposición (al fuego) tiene lugar en Al Barzaj. Éstas son evidencias que confirman el tormento de la tumba."[8]

También, entre las evidencias coránicas, tenemos el versículo:

{Allâh afirma a los creyentes con la palabra firme [que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Allâh] en esta vida y en la otra...} (14:27)

Según el Hadîz narrado por Al Barâ' Ibn ‘Âzib, el Profeta  dijo: "Cuando el creyente es sentado en su tumba, testifica que no hay más divinidad que Allâh y que Muhammad es el Mensajero de Allâh. Esto es lo que quiere decir el versículo {Allâh afirma a los creyentes con la palabra firme [que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Allâh]...} (14:27)"

Otra transmisión del mismo Hadîz agrega: "El versículo {Allâh afirma a los creyentes...} (14:27) fue revelado con respecto al tormento de la tumba"[9]

‘Â'ishah (que Allâh esté complacido con ella) narró que una mujer judía que se encontraba en su casa mencionó el tormento de la tumba, y dijo: "¡Qué Allâh te proteja del tormento de la tumba!" ‘Â'ishah le preguntó al Mensajero  acerca de la existencia del mismo, y éste se lo confirmó diciendo: "Sí, el tormento de la tumba" Entonces ‘Â'ishah (que Allâh esté complacido con ella) dijo: "Después de esto no vi al Mensajero de Allâh  rezar sin que se refugiara (durante la oración) del tormento de la tumba". Gandar (uno de los transmisores) agregó: "El tormento de la tumba es real". Esto lo narró Al Bujâri.[10]

En Sahîh Muslim se narra que ‘Â'ishah (que Allâh esté complacido con ella) dijo: "Dos ancianas judías de Al Madînah me visitaron y dijeron: ‘Los ocupantes de las tumbas están siendo atormentados en sus tumbas’. Yo no les creí, y no quería creerles. Después se fueron, y el Mensajero de Allâh  entró, entonces le dije: ¡Oh, Mensajero de Allâh! Dos ancianas judías de Al Madînah vinieron a mí, y alegaron que los habitantes de las tumbas están siendo castigados en las mismas. Él dijo: "Han hablado con la verdad, pues ellos están siendo castigados con un tormento que los animales pueden oír." Ella dijo: "Después de esto no vi al Profeta  rezar sin que buscara refugio en Allâh (durante su oración) del tormento de la tumba."[11]

Debido a la seriedad de este asunto, el Mensajero  le enseñaba a sus compañeros sobre él. En una ocasión dio un sermón acerca del mismo. En Sahîh Al Bujâri se narra que Asmâ' Bint Abi Bakr (que Allâh esté complacido con ella y su padre) dijo: "El Mensajero de Allâh  se puso de pie un día para dar una Jutbah (sermón), y mencionó en él que cada persona será expuesta a la prueba de la tumba. Cuando él mencionó esto, un nervioso alboroto se suscitó entre los musulmanes". Esto lo narró Al Bujâri[12] y An Nasâ'i. An Nasâ'i agregó: "(Y dijo Asmâ') no pude entender lo último que dijo el Mensajero de Allâh . Cuando el alboroto cesó, le pregunte a un hombre que estaba cerca de mí: ¡Qué Allâh te bendiga! ¿Qué fue lo que dijo el Mensajero  al final? Y éste respondió: [El Mensajero de Allâh  dijo:] Me ha sido revelado que seréis probados en vuestras tumbas (con una tribulación) similar a la del Dayyâl (Falso Mesías)."[13]

El Mensajero de Allâh oyó las voces de aquellos que estaban siendo atormentados en la tumba

Allâh le dio a Su Profeta  la capacidad de oír a aquellos que están siendo atormentados en sus tumbas. Según el Hadîz narrado por Muslim en su Sahîh de Zaid Ibn Zâbit , quién dijo: "El Profeta  se encontraba en el jardín de los Banu An Nayyâr, montado en su mula, y nosotros estábamos con él. De repente y bruscamente, su mula tomó una ruta diferente y casi lo tiró al suelo. Había tumbas en este lugar, seis o cinco o cuatro. Él  dijo: ¿Quién sabe de quien son éstas tumbas? Un hombre dijo: Yo sé. Él  dijo: ¿Cuándo murieron estas personas? Y el hombre dijo: Murieron en la época de la idolatría.[14] Entonces el Profeta dijo: Esta Ummah será sometida a prueba en sus tumbas; y si no fuera que temo que no enterréis a vuestros muertos debido al pavor, le pediría a Allâh que os haga escuchar lo que yo puedo escuchar del tormento de la tumba."[15]

En Sahîh Al Bujâri, Sahîh Muslim y Sunan An Nasâ'i, se narra que Abû Aiiûb Al Ansâri  dijo: "El Mensajero de Allâh  salió un día después de que el sol se había puesto, y escucho un sonido. (Después) dijo: ‘Este es el sonido de judíos que están siendo atormentados en sus tumbas.’"[16]

Una evidencia adicional de que el Mensajero  escuchó aquellos que estaban siendo castigados en sus tumbas se encuentra en el Hadîz narrado por Al Bujâri y Muslim en sus Sahîh de Ibn ‘Abbâs , en el cual se dice que el Mensajero  pasó por dos tumbas y dijo: "Ciertamente están siendo castigados, pero no están siendo castigados por algunos de los pecados mayores…". Este Hadîz será citado en su totalidad más adelante, In sha Allâh.

Otras personas aparte del Mensajero  oyeron las voces de aquellos que estaban siendo atormentados

Entre estas personas hay gente conocida por su religiosidad, veracidad y honestidad. Ibn Taimiiah dice al respecto: "Esto le ha sucedido a muchas personas de nuestra era, ya sea estando despiertos o en sus sueños. Ellos saben eso y lo creen. Nosotros conocemos muchas historias de esta naturaleza."[17]

En otra parte, y en el contexto de refutar a aquellos que niegan el tormento de la tumba, Ibn Taimiiah dice: "Es algo conocido que cuando la persona duerme su alma se sienta o se pone de pie y camina; que va y habla y hace cosas estando aun conectada a su cuerpo, así su cuerpo y alma puede que sientan satisfacción y tormento a pesar de que su cuerpo esta echado en la cama, sus ojos y boca cerrados, y sus extremidades inmóviles. Y puede que éstas se muevan debido a la intensidad del sueño, y el dormido puede que se ponga de pie, hable, camine o grite debido a la intensidad de lo que ocurre dentro de él. Esto es parecido a lo que ocurre con el muerto en su tumba ya que su alma es sentada, interrogada, bendecida o castigada y grita. Esto está conectado con su cuerpo a pesar de que éste se encuentra en la tumba. El castigo puede ser tan intenso que afecta al cuerpo y puede que se le vea saliendo de su tumba con las marcas del castigo. Los Ángeles del Tormento se encargan de él. Más de una persona ha escuchado las voces de aquellos siendo castigados en las tumbas, y algunos de aquellos que emergen de las mismas mientras están siendo castigados han sido vistos, así como han sido vistos aquellos que se sientan cuando el tormento se hace intenso; esto dependiendo de que tan extremo sea el caso."[18]



[1] Hadîz transmitido por numerosos narradores en cada generación, hecho que imposibilita su falsedad. Es considerada la categoría más auténtica de Hadîz.
[2] Sharh Al ‘Aqîdah At Tahauîah, Pág. 450
[3] Sharh Al ‘Aqîdah At Tahauîah, Pág. 451
[4] At Tadhkirah de Al Qurtubi, 125.
[5] Fath Al Bâri', 3/233.
[6] Fath Al Bâri', 3/233
[7] Ídem.
[8] Fath Al Bâri', 11/233
[9] Narrado por Al Bujâri en su Sahîh, en Kitâb Al Yanâ'iz, Bâb ma yâ'a fi ‘adhâb al qabr, Fath Al Bâri', 3/231
[10] Ídem.
[11] Sahîh Muslim, Kitâb Al Masâyid, Bâb istihbâb at ta‘âuudh min ‘adhâb al qabr, 1/411
[12] Sahîh Al Bujâri, Kitâb Al Yanâ'iz, Bâb mâ yâ'a fi ‘adhâb al qabr, Fath Al Bâri', 3/232
[13] Narrado por An Nasâ'i, ver Yâmi‘ Al Usûl, 11/170
[14] En la época del Shirk (politeísmo); es decir murieron siendo idólatras.
[15] Narrado por Muslim en su Sahîh, Kitâb Al Yannah, Bâb ‘ard maq‘ad al maiit min al yannah au an nâr ‘alaihi, 4/2199
[16] Yâmi‘ Al Usûl, 11/172
[17] Maymû‘ Al Fatâua, 24/376
[18] Maymû‘ Al Fatâua, 5/525

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