El Profeta Muhammad

MUHAMMAD EL PROFETA: El Bando De La Prohibición

 

Cada nueva conversión al Islam es motivo de preocupación y de enojo para Abü Sufiyan.

Su odio contra el Profeta es cada día mayor y las causas muy distintas:

MUHAMMAD EL PROFETA: Un Solo Milagro Al Corán (El Libro Sagrado)

La mayoría de los habitantes de La Meca, no importa su tribu o color, tienen un denominador común: son materialistas puros. Creen lo que pueden constatar a través de sus sentidos.

Saben que los brujos y los hechiceros presentan hechos no comunes, con los cuales engañan a los sentidos; aunque no desconocen que la mayoría de las veces esos "milagros" han sido preparados de antemano, trucados con la ayuda de ciertos productos o el hábito a que han sometido ciertas partes de su cuerpo.

MUHAMMAD EL PROFETA: El Año De La Tristeza (Aam Al Huzn)

Los tres años vividos en el desierto, recluidos en insanas grutas sin probar otros alimentos que un puñado de dátiles, un sorbo de leche y una comida de carne al mes, han minado la salud de los musulmanes, obligados por su fe a malvivir en los "chibs" —renovadas catacumbas donde, a costa de la salud física, se fortalece el espíritu.

MUHAMMAD EL PROFETA: El Místico Viaje Nocturno

Una noche —cuya fecha más aceptada es el 27 del mes Rageb, entre el 620 y 621— guiado por el ángel Gabriel, el Profeta, en un viaje de doble etapa, reconforta y vigoriza su espíritu con unas visiones místicas que le acompañarán por vida.

Muhammad, la paz sea con él, estaba esa noche en casa de su prima Hind bint Abu Talib, familiarmente conocida con el nombre de ümm Haní , quien narra:

MUHAMMAD EL PROFETA: Paraíso E Infierno, Según Al Corán

Las revelaciones a través del ángel Gabriel concernientes a "Paraíso e Infierno" son muy numerosas y quedan inscritas en las distintas "suras" y "ayats" (capítulos y versículos) del Libro Sagrado. Transcribimos las siguentes:

MUHAMMAD EL PROFETA: Yatrib, Ciudad Del Profeta

Entre los peregrinos que visitan el santuario de La Meca hay muchos árabes de la ciudad de Yatrib. Tiene esta población entrañables recuerdos para el Profeta, por ser:

—cuna de su abuelo Abdel Muttalib,

—tumba de su padre Abdal-Lah y

—lugar donde pasó con Amina, su madre, las únicas vacaciones de su vida, gozando a los seis años, los únicos meses de su materna compañía.

MUHAMMAD EL PROFETA: Muhayirun Y Ánsares

A los musulmanes de La Meca, que abandonaron familia, tribu y riquezas, a causa de su fe y fidelidad al Profeta y buscaron refugio en Medina, se les conoce con el nombre de "muhayirun" ("fugitivos", que acompañaron al Profeta en su viaje a Medina).

MUHAMMAD EL PROFETA: La Mezquita Del Profeta (Masyid An Nabí)

Al que construya una mezquita, aunque sea tan pequeña como el agujero que en el suelo cava el pájaro "gata" para hacer su nido, Dios le dará una casa de oro en el Paraíso. 

(Hadiz atribuido al Profeta).

MUHAMMAD EL PROFETA: Medina, Ciudad-Estado

Medina era una ciudad organizada en clanes. Los clanes son los átomos de esa gran molécula que se llama tribu.

Los jazraditas, awsitas y nadjaritas, constituyen la mayoría de la población. La minoría está integrada por tribus judías: Banu Nadir, Banu Qainuca, Banu Quraiza. Los árabes puros prefieren los trabajos del nomadeo; la conducción de caravanas y en último lugar los trabajos agrícolas.

Los judíos tienen otras pretensiones:

MUHAMMAD EL PROFETA: Guerra a Muhammad ( la paz sea con él)

Los kuraichitas, capitaneados por Abu Sufiyan, han declarado la guerra a Muhammad ibn Abdal-Lah. Cualquiera que le proteja asumirá la responsabilidad de ser declarado enemigo de La Meca.

Para prevenirles envían mensajeros a Medina, con un ultimátum: entregar a Muhammad ibn Abdal-Lah vivo o muerto, o prepararse a la guerra.

MUHAMMAD EL PROFETA: La Espada, En Defensa Del Islam

Muhammad, la paz sea con él, ha cumplido los 53 años. Un árabe, un hombre del desierto que nació huérfano; que tuvo que trabajar en distintos oficios; que pasó hambre y sufrió persecuciones; un hombre a esa edad, lo natural y lógico es que buscase tranquilidad reposo, para pasar los últimos años de su vida en sosiego y paz.

Pero Muhammad, la paz sea con él, es un sumiso a Dios: un profeta, con un espíritu joven, ardiente y apasionado, al servcio de los creyentes y de la causa de Dios. Ahora las circunstancias o la Divina Providencia le exigen una nueva responsabilidad: la del poder temporal; la de jefe militar.

MUHAMMAD EL PROFETA: Las Primeras Escaramuzas

El hambre y la necesidad de información acerca de los movimientos y número de los guerreros kuraichitas, obligan a Muhammad, la paz sea con él, a constituir, unas patrullas que amparadas en la sombra de la noche rompan el cerco y se internen en el territorio controlado por Abu Sufiyan y sus aliados.

MUHAMMAD EL PROFETA: El Sermón Del Adiós

La salud del Profeta está resquebrajada. Se siente muy enfermo; pero feliz: la doctrina del Islam y la Unidad Musulmana de la Arabia están ya selladas. 
 

MUHAMMAD EL PROFETA: Libertad De Culto

El Profeta, tan severo en materia de religión con los idólatras y los ateos, muestra una exquisita tolerancia con la "Familia del Libro" (Judíos y Cristianos) a quienes invita a que se le unan, para que todos los creyentes adoren al Dios Único y Verdadero:
 

MUHAMMAD EL PROFETA: Fin De Una Misión

El Sermón del Adiós representó el fin de la acción misionera del Profeta, quien expuso de manera sucinta los dogmas islámicos y costumbres morales.

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