La Verdadera Personalidad Del Musulman

El Verdadero Musulmán Guarda Los Secretos

Otra característica del verdadero musulmán es que sabe guardar los secretos y no dice nada de lo que se le ha confiado. Guardar los secretos es una señal de caballerosidad, y de fuerza de carácter. Ésta era la actitud de los mejores hombres y mujeres del Islam, aquellos que fueron guiados por sus enseñanzas. Ésta era una de sus mejores y prominentes características. 

El Verdadero Musulmán No Conversa Privadamente Con Una Persona Cuando Hay Una Tercera Presente

El musulmán que entiende su religión considera y respeta los sentimientos de los demás y evita lastimarlos. Por consiguiente, él tiene buenos modales cuando les habla, y entre estos encontramos que no habla privadamente con alguien cuando una tercera persona está presente. Éste es uno de los más importantes modales que infunde el Islam en sus seguidores, como se declara en el Ĥadîz de Ibn Mas‘ûd (R) en el que el Profeta (B y P) dijo: 

El Verdadero Musulmán No Es Arrogante Ni Orgulloso

El verdadero musulmán no es arrogante. Él no mira con desprecio a las personas, pensando que es mejor que ellas. La guía del Corán que ha llenado su corazón y alma le advierte que el altanero que le gusta caminar arrogantemente en este mundo estará perdido en la otra vida: 

El Verdadero Musulmán Es Humilde Y Modesto

Complementando estos Aĥâdîz que prohíben el orgullo y le advierten al arrogante del peor tipo de humillación y castigo, otros Aĥâdîz estimulan la modestia y la humildad, recordándole a aquellos que poseen estas virtudes que continúen siendo humildes, cumpliendo con la obediencia a las órdenes de Allah y así Allah elevará su estado. Por ejemplo, el Profeta (B y P) dijo: 

El Verdadero Musulmán No Se Burla De Nadie

El musulmán cuya personalidad ha sido llenada con amor y humildad es alguien que no desprecia a las personas ni se burla de ellas, porque la guía del Corán que le inculca esta modestia y aversión a la arrogancia, le ha prohibido al mismo tiempo burlarse de las personas o despreciarlas: 

El Verdadero Musulmán Respeta A Los Mayores Y A Las Personas Distinguidas

El Islam le inculca a los musulmanes respetar a las personas y no despreciarlas, especialmente si ellos merecen nuestro respeto. De hecho, respetar a los mayores, sabios y personas distinguidas es una de las más importantes actitudes básicas en la sociedad musulmana. Aquel que carece de esta cualidad no es un digno miembro de esta comunidad y no tiene el honor de pertenecer a la Ummah del Islam, como el Profeta (B y P) declaró: 

El Verdadero Musulmán Se Junta Con Las Personas De Carácter Noble

Entre las características del verdadero musulmán está su relación y amistad con las personas virtuosas, pidiéndoles que rueguen por él. Él no lo encuentra a esto difícil debido a que está obedeciendo las palabras de Allah: 

El Verdadero Musulmán Se Esfuerza Para Beneficiar A Las Personas Y Protegerlas De Cualquier Daño

El musulmán que ha recibido una educación islámica legítima considera beneficiar a las personas de su comunidad, y protegerlas de cualquier daño. Debido a que ha crecido sobre los principios de la Verdad, la bondad y la virtud, se ha vuelto un positivo y constructivo elemento, y no desaprovecha la oportunidad para hacer el bien. Él sabe que hacer el bien lo conducirá al éxito: 

El Verdadero Musulmán Se Esfuerza Por Reconciliar A Los Musulmanes

Parte de preocuparse en el bienestar de los musulmanes y protegerlos de los daños involucra el esforzarse en reconciliar a las partes enfrentadas en una disputa. Los textos que se ocupan del tema de la reconciliación entre los musulmanes son demasiados para ser citados aquí, por eso sólo expondremos unos ejemplos: 

El Verdadero Musulmán Invita A Las Personas A La Verdad

El verdadero musulmán es siempre activo y vive para su Da‘uah. Él no espera que las circunstancias y sucesos lo motiven a hacer el bien, más bien toma la iniciativa para invitar a las personas a la Verdad del Islam, buscando con eso obtener la gran recompensa de Allah que ha prometido a aquellos que sinceramente llaman a otros a la Verdad, como el Profeta (B y P) le dijo a ‘Ali (R): 

El Verdadero Musulmán Ordena Lo Que Es Bueno Y Prohíbe Lo Que Es Malo

Uno de los requisitos para llamar a otros a Allah es ordenar lo que es bueno y prohibir lo que es malo (Al amru bil ma‘rûf ua an nahiu ‘an al munkar), cosa que el musulmán hace cuidadosamente, con deliberación y sabiduría.

El Verdadero Musulmán Es Sabio Y Elocuente En Su Da‘Uah

El Dâ‘i es inteligente y elocuente en su predica, sabio en la manera que invita a la gente a la verdad, y amable cuando les enseña los preceptos del Islam. En todo esto sigue y aplica las palabras de Allah: 

{Convoca al sendero de tu Señor con sabiduría y bellas palabras...} [16:125] 

El Verdadero Musulmán No Es Un Hipócrita

El verdadero musulmán es el más alejado de la hipocresía, la falsedad y el falso elogio, porque la guía del Islam lo protege de caer tan bajo, como lo hacen tantas personas en la actualidad, sin darse cuenta que se están hundiendo en lo más profundo de la desastrosa y aborrecible hipocresía. 

El Verdadero Musulmán No Presume Ni Alardea

El verdadero musulmán es el que menos presume (es decir, realiza los actos de adoración para hacerse ver y no lo hace solamente para buscar la complacencia de Allah), porque si presume su recompensa se reduce, sus buenas acciones se anulan, y el Día del Juicio, cuando sea resucitada la humanidad para comparecer ante su Señor, será humillado. 

El Verdadero Musulmán Es Sincero Y Firme En Su Adhesión A La Verdad

El verdadero y sincero musulmán es honrado, veraz y consistente, nunca ambiguo, incoherente o mentiroso, no importa que difícil sean sus relaciones con las personas. 

Esta sinceridad en la vida y en el comportamiento del musulmán no es algo opcional. Es una conducta que ha ordenado Allah y Su Mensajero, y en muchos de los versículos del Corán viene luego a la creencia en Allah en importancia: 

El Verdadero Musulmán Visita Al Enfermo

El verdadero musulmán visita al enfermo, cumpliendo con su deber islámico, no siendo esto algo optativo. Él sabe que haciéndolo obedece las ordenes del Profeta (B y P): 

"Visitad al enfermo, alimentad al hambriento, y rescatad a los prisioneros de guerra".[1] 

El Verdadero Musulmán Asiste A Los Funerales

El verdadero musulmán asiste a los entierros en su comunidad y acompaña al difunto a la tumba, obedeciendo así la orden del Profeta (B y P): 

"Los derechos que un musulmán tiene sobre su hermano son cinco: Debe devolverle el saludo, visitarlo cuando se enferma, asistir a su funeral, aceptar su invitación, y decirle Iarĥamuka Allah cuando estornuda". 

El Verdadero Musulmán Devuelve Los Favores Y Los Agradece

Una de las características buenas del musulmán es su actitud hacia los favores recibidos. Él devuelve esos favores, los reconoce, los agradece y no se olvida de ellos, como el Profeta (B y P) dijo: 

"Quienquiera que reciba un favor de alguien que lo devuelva".[1] 

El Verdadero Musulmán Se Junta Con La Gente Y Soporta Sus Hostilidades

El musulmán activo se mezcla con las personas y soporta sus hostilidades con paciencia, porque él es un hombre que tiene una misión y un mensaje que transmitir.

El Verdadero Musulmán Intenta Que Las Personas Sean Felices

El musulmán que es guiado por su religión es perspicaz al propagar felicidad, amistad y alegría dondequiera que él va. Hacer que las personas estén felices, dentro del ámbito de lo que es Ĥalâl. Ello es un deber islámico muy recomendado, para que el ambiente de los musulmanes pueda estar lleno de felicidad, alegría, satisfacción y fraternidad. Por esta razón el Islam nos dice que la recompensa de quien hace a los musulmanes felices será que Allah le dará la más grande felicidad en el Día de la Resurrección: 

Páginas

Suscribirse a Canal de noticias de la página principal

Se encuentra usted aquí