La Verdadera Personalidad De La Mujer Musulmana

La Verdadera Musulmana Mantiene Sus Promesas

Una de las actitudes nobles de la verdadera musulmana es que mantiene sus promesas. Esta actitud es la compañera de la veracidad y emana de ella naturalmente.

    Mantener las promesas es una actitud loable que indica el elevado nivel de urbanidad alcanzado por la mujer que la exhibe. La ayuda a triunfar en la vida y a ganar el amor, el respeto y el aprecio de los demás.

La Verdadera Musulmana No Es Hipócrita

La verdadera musulmana es franca y abierta en sus palabras y opiniones. Y además, es la más alejada de la hipocresía, la adulación, y el falso elogio, porque conoce de las enseñanzas del Islam que la hipocresía es harâm, y no es propia de la verdadera musulmana.

La Verdadera Musulmana Se Caracteriza Por Su Recato (Haiâ')

Las mujeres son recatadas por naturaleza, y lo que quiero decir aquí por recato es la misma definición de los ‘ulamâ': actitud o disposición noble que siempre motiva a una persona a mantenerse alejada de lo detestable y a evitar descuidar las obligaciones hacia quienes tienen derechos sobre ella. El Profeta  fue el ejemplo más elevado de recato, como describió el gran Sahâbi Abû Sa‘îd Al Judri:

La Verdadera Musulmana Es Orgullosa Y No Mendiga

Uno de los atributos que distinguen a la mujer musulmana que verdaderamente ha comprendido la guía del Islam es el hecho de que es orgullosa y no mendiga. Si está atravesando dificultades o está afligida por la pobreza, busca refugio en la paciencia y en el orgullo propio mientras redobla sus esfuerzos por encontrar el camino para salir de la crisis de pobreza que le ha acaecido.

La Verdadera Musulmana No Interviene En Lo Que No Le Concierne

La fiel musulmana es prudente y juiciosa, al no interferir en lo que no le concierne con respecto a las vidas privadas de las mujeres que la rodean. Ella no mete sus narices en sus asuntos de ninguna forma, porque esto puede provocar un pecado por parte suya.

La Verdadera Musulmana Se Abstiene De Calumniar El Honor De Otras Personas Y De Buscar Sus Defectos

La musulmana temerosa de Dios contiene su lengua y no busca los defectos de la gente, tampoco calumnia su honor, al mismo tiempo que detesta ver dichas conversaciones propagadas en la comunidad musulmana. Ella actúa en conformidad con la guía del Corán y la Sunnah que proclaman una severa advertencia a aquellos hombres y mujeres corruptos que se complacen en calumniar el honor de los demás. Ellos serán los que sufrirán un terrible castigo en este mundo y en la vida futura.

La Verdadera Musulmana No Alardea Ni Se Vanagloria De Sí Misma

La musulmana no cae en el error de la arrogancia, alardeando y ufanándose de sí misma, porque su conocimiento del Islam la protege de tales errores. Ella comprende que la propia esencia de esta religión es la sinceridad a Allah  de hecho y palabra. Cualquier vestigio del deseo de ufanarse destruirá las recompensas, invalidará las buenas obras, y traerá la humillación el Día del Juicio.

La Verdadera Musulmana Es Justa En Sus Juicios

La musulmana puede ser colocada en una posición donde se le pida formar una opinión o juicio sobre alguna persona o cuestión. Allí es cuando se revelan su fe, su sentido común y su taqua. La fiel musulmana juzga imparcialmente y nunca es injusta, prejuiciosa o influenciada por sus propios caprichos.

La Verdadera Musulmana No Oprime Ni Maltrata A Los Demás

La musulmana se entusiasma en adherirse a la justicia en todas sus palabras y actos al evitar también la opresión (Dhulm), ya que la opresión es una oscuridad en la que los opresores pueden llegar a perderse, tal como explicó el Profeta :

"Manteneos apartados de la opresión, porque la opresión será oscuridad el Día de la Resurrección".[1]

La Verdadera Musulmana Es Justa Incluso Con Aquellos Que Le Desagradan

La vida a veces impone sobre una musulmana la carga de tener que convivir con mujeres que no le agradan, como vivir en la misma casa que uno de sus parientes políticos u otras mujeres, con las cuales no tiene nada en común y no se llevan bien.

La Verdadera Musulmana No Se Regocija Con Las Desgracias De Los Demás

La musulmana sincera que está verdaderamente imbuida de las actitudes islámicas no se regocija con las desgracias de nadie, porque esto es una actitud vil y perjudicial que no debe existir en la mujer temerosa de Dios que comprende las enseñanzas de su religión. El Profeta  prohibió esta actitud e hizo una advertencia en contra de la misma:

La Verdadera Musulmana Evita La Sospecha

Otro atributo de la auténtica mujer musulmana es que no se forma infundadas sospechas sobre nadie. Ella evita la sospecha tanto como sea posible, tal como Allah  ha prescrito en el Corán:

La Verdadera Musulmana Se Abstiene De Calumniar Y De Propagar Chismes Maliciosos

La musulmana que efectivamente comprende las enseñanzas del Islam es consciente de Allah , y Le teme tanto en secreto como en público. Por eso, evita pronunciar cualquier tipo de calumnia o chisme malicioso que pueda molestar a su Señor, para no ser incluida entre las propagadoras de chismes maliciosos que están severamente condenadas en el Corán y la Sunnah.

La Verdadera Musulmana Evita Las Maldiciones Y El Lenguaje Obsceno

La musulmana que ha absorbido los buenos modales enseñados por el Islam nunca maneja un lenguaje obsceno, ni pronuncia palabras groseras. Tampoco ofende a la gente con insultos y maldiciones porque sabe que las enseñanzas morales del Islam prohíben completamente ese modo de hablar. La maldición es considerada un pecado que daña la calidad de la adherencia al Islam de una persona, y la persona malhablada es intensamente desagradable para Allah .

La Verdadera Musulmana No Se Burla De Nadie

La musulmana cuya personalidad ha sido infundida con un sentido de humildad y resistencia a la soberbia y a la arrogancia, no puede burlarse de nadie. La guía coránica que ha infundido estas virtudes en ella, también la protege de burlarse y menospreciar a otras mujeres:

La Verdadera Musulmana Es Benévola Y Amable Con La Gente

En la naturaleza de las mujeres está el ser benévolas y amables, lo cual es más digno de ellas. Esto es porque las mujeres son conocidas como el "sexo más agradable y ameno".

La Verdadera Musulmana Es Compasiva Y Misericordiosa

La musulmana que verdaderamente comprende las enseñanzas del Islam es compasiva y misericordiosa porque entiende que la compasión de las personas sobre la Tierra provocará que la misericordia del cielo descienda sobre ellos. Ella sabe que quien no muestre compasión con los demás, no recibirá la misericordia de Allah , y que la misericordia de Allah no es retenida a nadie salvo a quien esté perdido y condenado, como dijo el Profeta :

La Verdadera Musulmana Se Esfuerza Por Conseguir El Beneficio De La Gente Y Busca Protegerlos Del Perjuicio

La musulmana que ha sido verdaderamente guiada por el Islam se interesa por ser constructiva y activa en los actos benéficos y buenos, no sólo para sí sino para toda la gente. Por eso, siempre busca oportunidades para hacer el bien y se apresura en hacer tanto bien como pueda, en obediencia a las palabras del Corán:

La Verdadera Musulmana Ayuda A Aliviar La Carga Del Deudor

La fiel musulmana se distingue por la naturaleza de su moral y su constitución psicológica además de su personalidad presta y tolerante. Por lo tanto, si su hermana le adeuda algo y está en dificultades, cuando llegue el momento de pagar, ella pospone el pago hasta otra fecha en que cese el período de dificultades, en obediencia a las palabras del Corán:

La Verdadera Musulmana Es Generosa

Una de las características de la mujer musulmana que se adhiere a las enseñanzas del Islam es que es generosa y da espontáneamente. Ella siempre extiende sus manos para dar a quienes estén padeciendo necesidades. Tan pronto como escucha la llamada de quien está en dificultades o sea oportuno dar generosamente, responde a la necesidad.

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